sábado, septiembre 05, 2009

Los expedientes secretos O. La verdad está en Google.

WTF Google, WTF? ¿Todas nuestras "O"s le pertenecen a Google... o serán todos nuestros "O"s.

Para comenzar con un non sequitur, no puedo evitar recordar aquella película que se llamaba en español simplemente “O”, de una manera extremadamente sugerente y que solían tener en el Macrovideocentro (cuando todavía había Macrovideocentros) local, en la sección de Adultos.

Ahora me amanezco con que Google tiene en su página principal, donde suele cambiar sus logos de acuerdo a fechas importantes, el logotipo con la O siendo abducida por un OVNI. Sin explicaciones, la imagen da paso a una búsqueda sobre "fenómenos inexplicables".

¿Es hoy el día de los Fenómenos Inexplicables? ¿Por qué diantres nadie me avisó? ¿Ya lo declararon, como con el día del Árbol y el día del Libro? Maussan debe estar en pleno O... ejem...

This is my "o" face...

La cosa es que entre las "Noticias Relevantes" que aparecen con la búsqueda de "fenómenos inexplicables" entre los primeros resultados, aparte de la metarreferencia al propio logotipo de Google, están un par de noticias acerca de Fringe, la serie de TV de WB creada por J. J. Abrahams. Las notas hablan, la que se puede leer, acerca de cómo el 22 de este mes estrenan, sólo cinco días después de su estreno en EU, la segunda temporada de Fringe. La otra noticia ya no existe y al parecer hablaba del final de la primera temporada.

Fringe, come for the pseudosciences... stay for Anna Torv's sensory deprivation chamber scenes...

Para empezar, grave error de las televisoras en español eso de estrenar sólo cinco días después del estreno en EU la nueva temporada de una serie. Ya lo hizo Universal con House, y el resultado fue extremadamente enervante; pasan unos tres o cuatro capítulos, luego tienen que empezar a repetirlos por que, claro, no están preparados para mantener ese ritmo frenético de subtitulado y retransmisión. Además, claro, a los canales les encanta comenzar a repetir capítulos lo más pronto que puedan para exprimir tanto dinero como puedan de ellos.

¿Por qué no esperarse un mes, hasta dos? Digo, para el televidente en Latinoamérica no es tanta la diferencia. Los obsesivos de alguna serie (como yo lo soy de House y de la misma Fringe), comenzamos a ver los episodios por internet antes de que las estrenen en la TV en español, y podemos verlos sin tener que estar soportando la volubilidad del canal cada vez que se le antoja, de la nada, repetir el capítulo que ya dio la semana pasada.

Si se tomaran su tiempo, como dije un mes o así, nadie se va a morir, y podrían, si tuviesen la voluntad de hacerlo (que ya sabemos no la tienen), pasar la temporada entera, de un jalón, un capítulo nuevo cada semana (con la posible excepción de alguna causa de fuerza mayor) y evitar así el coraje a los televidentes: "¿Están dando el nuevo de Fringe?" "Sí, el mismo nuevo que dieron la semana pasada" "¡HIJOS DE SU MAL DORMIR, MALNACIDOS INFELICES OJALÁ SE LES SELLE LA BOCA COMO EN AQUEL OTRO EPISODIO DE FRINGE Y SE MUERAN ASFIXIADOS!" (Historia verídica, sólo los nombres de los shows fueron cambiados, en realidad fue mi reacción cuando Universal comenzó a repetir House después del quinto episodio la temporada pasada, desde ese día no volví a verlo por la TV, que se pudra Universal).

New episodes... sometimes... if we feel like it...

En fin. Que todo esto de la O abducida de Google huele a campaña viral de Abrahams. Ya sabemos que Abrahams tiene dos fetiches. Uno, las campañas virales (sí, las primeras fueron simpáticas, pero ya está bueno hombre). Y dos, los viajes interdimensionales (de preferencia en el tiempo... aún me sorprende que no se haya revelado todavía que el monstruo de Cloverfield venía de otra dimensión en el futuro de la Tierra... y que era un clon mutante de Leonard Nimoy).

Viral marketing, time travel... viral marketing, time travel... viral marketing, time traveeeeeel!!!... ohhhh yeahhhhhh!!! Say my name bitch!

La verdad es que Fringe me tiene enganchado, el show está interesante y la premisa es buena, si lo manejan bien puede llegar a ser lo que por fin borré de la memoria a los Expedientes X... si lo manejan mal, nunca va a dejar de ser "Los nuevos Expedientes X". ¿Qué tengo contra los Expedientes X? En su tiempo me gustaron, pero crearon una generación de wannabe mulders que me tiene hasta los... cornetes...

La verdad está allá afuera... allá por donde está la hielera de las chelas... sí, allí merito... ah y sigan mirando el cielo... ¡salú!

Como decía, Fringe es buena y los actores son buenos. Si activa uno el switch de suspensión de la incredulidad lo disfruta bastante. Y los giros son lo bastante inteligentes como para que cuando uno los vea venir tres episodios antes, se sienta inteligente diciendo "¿Ves? Te dije que Peter Bishop era de otra dimensión. ¡LO SABÍA!".

"I was gonna have a goatee, but that would have been too much of a giveaway, so instead I went with the House look".

El problema es, y esto viene de la mano con el principal fetiche de Abrahams, que quieran hacerte tragar que al menos parte de lo que ponen en el show podría ser verdad. Eso me reviente los... cornetes... ¿Que ya no puede uno disfrutar de un buen show sin que los creadores quieran servirte tu ración complementaria de mierda esperando que te la tragues por que el platillo principal está sabroso? Crean un show acerca de lo que llama "fringe science", o "ciencia límite" (en mi tierra le dicen pseudociencia y la publican en el Semanario de lo Insólito), y está bien hecho y disfrutable, pero luego salen en la TV hablándote de la "realidad" de esta "fringe science", diciéndote que en verdad "cosas extrañas están pasando en el mundo", y esperan que te lo creas, esperan que les aumentes los ratings y que disfrutes más el show. Yo no lo disfruto más. Así como es Fringe, puedo ser uno de sus fanáticos número uno, pero si viene Abrahams a decirme que "la verdad está aquí adentro... de mi programa", entonces sí comienza a darme flojera verlo. “Déjame disfrutar tu show Abrahams, no gracias, no quiero mierda con esa orden, sólo el show, gracias... no, no me interesa agrandarlo por sólo quince pesos más... no, no quiero la experiencia aumentada, gracias... ¡solo dame mi maldito show, con un demonio!... ¿Sabes qué, me voy a ver Big Bang Theory, gracias”.

No, la verdad es que sigo siendo fan de Fringe, pero todo este viral marketing comienza a hartarme.

Justo ayer me pasó algo similar mientras veía la película esa de Push (que en español le vienen a poner Héroes, con el único fin de reventar tantas aneurismas como sea posible dentro de los cerebros de los que ven el show de TV que también se llama Héroes). Push no es tan mala como me la había imaginado, me recuerda un poco Tiempo de Mutantes, de no recuerdo qué autor. Y se separa lo bastante de los Hombres X como para no ser considerada un plagio evidente de Héroes (sí, eso dije, sea lo que sea que quise decir). Lo malo de Push son dos cosas, el final, donde evidentemente se aburrieron los que estaban haciendo la película y decidieron terminarla de un jalón. Y los materiales adicionales del DVD, con un tipo que según esto trabajó para el ejército de EU y viene a tratar de hacerte tragar toda la mierda posible acerca de los "poderes psíquicos". Eso lo arruinó para mi... pero quién me manda ponerme a ver los materiales adicionales... bueno, es que siempre los veo... en fin...

The Force Unleashed... no wait...

El caso es que, diga lo que diga Abrahams, su show no es "fringe science", su show es ciencia ficción y nadie debería avergonzarse de ese hecho, la ciencia ficción es lo mejor que nos ha pasado desde la Épica de Gilgamesh.

Y volvemos con Google y sus O's abducidas. No se ustedes, pero si a mi me abdujeran mis O's, me pondría más deprimido de lo que ya estoy... if you know what I mean .

Resulta que entre los resultados que brotan del logotipo mutante de Google, sale este artículo, tan repetido y recopiado por tantas páginas que ya no tengo idea de cual es la fuente original del artículo en español. Evidentemente, ese artículo hace que se me pongan blancos los nudillos... pero vamos por partes, y dice así (mis furibundos balbuceos van entre paréntesis, con negrita e itálicas, pa' que resalte):

La ciencia tiene la facultad de aprovechar la energía, permitir que un aparato vuele, curar enfermedades (estas cosas, de hecho, las hace la tecnología, la aplicación de la ciencia, pero no la ciencia misma) y explicar muchas cosas sobre el mundo, la vida y el ser humano (esto sí lo hace la ciencia). Pero, sorprendentemente la ciencia no puede explicar todo lo que nos rodea (¿De veras, les sorprende, misteriosos y no identificados, por mi, escritores de este artículo? ¿Les parece sorprendente que una herramienta creada por el ser humano no sea capaz de explicarlo todo de un tirón? ¿Les sorprende también que sus televisores no puedan teletransportar objetos físicos? ¡Por que vaya que es sorprendente! ¡Santas sorpresas Batman!). Los científicos nunca podrán saber exactamente cómo empezó el universo (¡AAAAARRRRGGHHHH! ¿De veras, y como diantres pueden estar tan seguros de eso?) o ayudar a resolver las cuestiones de fe (Por que la fe no quiere que le resuelvan sus cuestiones, está muy a gusto siendo fe y cerrando sus ojitos y tapando sus orejitas, por eso). Lo mismo ocurre con lo que rodea al mundo de lo paranormal (Pues claro que lo mismo ocurre, ya quedamos en que la fe no gusta de las explicaciones). Aunque la ciencia puede explicar muchos fenómenos extraños, algunos misterios quedan por resolver. Quizás, parte de estos fenómenos, puede que un día sean plenamente comprendidos (Ah, vaya, por fortuna son lo bastante magnánimos para conceder que "tal vez algún día" esos tarugos científicos puedan explicar las cosas de lo "paranormal", gracias, que enormemente amables que son con la comunidad científica), al igual que tantas cosas que hace unos siglos eran totalmente desconocidas e inexplicables (como las causas de las enfermedades) y ahora son de conocimiento público.

Los 10 fenómenos inexplicados más interesantes, bajo el criterio de la revista Live Science, son:

Hear no reason, see no reason, speak no reason...

10- La Conexión Cuerpo/Mente

La ciencia médica está sólo empezando a comprender la forma en que la mente influye en el cuerpo. El efecto placebo, por ejemplo, demuestra que la gente a veces puede sentir alivio en los síntomas de sus enfermedades al tomar una medicación o seguir una terapia, sólo por el hecho de pensar que eso que le han recetado o hace le va a sentar bien. La capacidad del cuerpo para sanar en sí es mucho más sorprendente que cualquier cosa que la medicina moderna pueda crear (¿De veras, más sorprendente que las tomografías computarizadas, ¡más sorprendente que los malditos antibióticos que han salvado no sé cuantas veces el trasero de nuestra comunidad global!?).

9- Poderes psíquicos y la percepción extrasensorial

Los poderes psíquicos y la percepción extrasensorial se encuentran entre los diez principales fenómenos inexplicados de esta lista simplemente por que los científicos no han podido explicar el porqué hay personas que dicen tenerlos y sí realmente éstas los tienen (¿Mandelocuá? O sea... ¿como..? Mi explotar cerebro... ¿Los científicos no han podido explicar por qué hay personas que dicen tener poderes psíquicos? Ehhh, no soy científico, pero, no sé, se me ocurre, tal vez, ¿delirios de grandeza? ¿querer llamar la maldita atención? Ni siquiera me voy a meter a explicar que de hecho, sí hay científicos investigando por qué algunas personas creen tener o carecer de capacidades que no tienen o de las cuales no carecen... por ejemplo personas que dicen no poder ver cuando en realidad sí pueden, o creen que pueden ver cuando en verdad están ciegas, pero esto no tiene nada que ver con lo paranormal y sí mucho con las neurociencias... Hay tantas cosas mal con ese párrafo que creo es mejor seguir adelante, pero antes de eso. La ciencia ha demostrado varias veces que no, las personas no tienen “poderes psíquicos”). Hay investigadores que intentan probar que existen personas que afirman tener poderes psíquicos, aunque los resultados científicos bajo condiciones controladas hasta la fecha han sido negativas o ambiguas (¿No lo acabo de decir? ¡Duh!). Algunos han argumentado que los poderes psíquicos no pueden ser probados y menos en presencia de personas escépticas. De ser así, será muy difícil que la ciencia sea capaz de probar o refutar la existencia de los poderes psíquicos (Pues claro, lo cual es además increíblemente conveniente para los poseedores de estos "poderes psíquicos").

8- Experiencias cercanas a la muerte o la vida después de la muerte

Algunas personas que han estado cerca de la muerte a veces han informado de diversas experiencias místicas (como entrar en un túnel y camina hacia una luz, reunirse con sus seres queridos, un sentimiento de paz, etc) que puede sugerir una existencia más allá de la tumba. Si bien estas experiencias son profundas, nadie ha regresado con la prueba o información verificable del "más allá de la tumba." Los escépticos sugieren que las experiencias son explicables como naturales y previsibles alucinaciones de un cerebro traumatizado por lo sucedido, pero no hay manera de saber con certeza si eso ocurre realmente al estar cerca de la muerte o si realmente son las visiones del "otro lado". (Sí hay manera de saberlo, y se ha hecho estimulando eléctricamente regiones determinadas del cerebro de una persona. Regiones que al ser estimuladas hacen a la persona ver el consabido tunel, sentirse en paz o sentirse en presencia de "entidades" que los aman, incluso sentir que está fuera de su cuerpo. Bueno, pero ¿por qué ese afán de hacer afirmaciones absolutas basándose sólo en lo que han leído en el Semanario de lo Insólito o lo que dice Maussan por la tele?)

7- OVNIs

La palabra OVNI quiere decir “Objeto Volador No Identificado”. No cabe duda de que los ovnis existen y muchísimas personas ven cosas en el cielo que no pueden identificar, que van desde aviones o globos sondas a meteoritos (Sí, bueno, justo ayer creé un OVNI cuando se me fue un globo y el vecino no supo qué era). Sea o no cualquiera de estos objetos jamás se han presentado pruebas fehacientes y oficiales sobre objetos voladores no identificados provenientes del espacio u otros planetas. Sin embargo, mientras que una investigación cuidadosa ha puesto de manifiesto causas conocidas para la mayoría de informes de avistamiento, algunos incidentes OVNI siguen sin explicación alguna (Y así es como le gusta a Maussan que sigan).

6- Deja vu

Deja vu es una expresión francesa que significa "ya visto", refiriéndose a la desconcertante y misteriosa (¿misteriosa? uhhhh, ya se me hizo agua la boca de crédulo. Misssssterio, que rico suena... creo que siento venir un O) sensación de haber experimentado un conjunto específico de circunstancias ya vividas antes. Una persona puede entrar en un edificio, por ejemplo, en un país extranjero que no había visitado nunca y sentir una inquietantemente sensación de familiaridad. Algunos atribuyen el Deja Vu a experiencias psíquicas de vidas anteriores, pero este fenómeno en sí sigue siendo todo un misterio (También se ha explicado, pero como con la mayoría de estos "hechos inexplicados", la gente no se entera por que la explicación de un misterio no vende tanto como la permanencia del misterio en si. Se ha explicado como señales nerviosas idénticas, procedentes de los sentidos, viajando por distintas rutas cerebrales, llegando a su destino en momentos ligeramente distintos, engañando así al cerebro de manera que éste crea que existe un recuerdo anterior, aunque ese recuerdo sea de hace tres nanosegundos).

5- Fantasmas

La aparición de fantasmas forma parte de nuestra cultura y el folklore desde hace muchísimos siglos (Si vamos a empezar con cultura y folklore, ya no juego, no tiene caso. Con el cuento de la tradición, la cultura y el folklore se puede justificar cualquier cosa). Muchas personas han informado de ver apariciones, sombras extrañas y a sus seres queridos ya fallecidos. Aunque la prueba definitiva de la existencia de fantasmas sigue siendo difícil de alcanzar, hay testigos que siguen informando de ver, fotografiar, e incluso comunicarse con los fantasmas. Los investigadores del tema tienen la esperanza en el que un día podrán probar que los muertos pueden ponerse en contacto con la vida y proporcionar una respuesta definitiva al misterio (Y allí está lo que hace a una pseudociencia. El trabajo científico no consiste en experimentar con la esperanza de algún día probar lo que se quiere probar, sino en trabajar siendo consciente de que los resultados del experimento pueden dar resultados completamente opuestos a los esperados, y si es así, aguantarse y publicarlo).

4- Desapariciones misteriosas

En muchas ocasiones hay personas que desaparecen de repente y sin dejar ni un solo rastro. Muchas de esas desapariciones, con el tiempo se resuelven mediante una investigación policial, una confesión, un accidente… pero nunca gracias a un «detective psíquico» (¿Eh, de dónde ha salido eso? ¿Honestidad, en una lista sobre fenómenos paranormales? Creo que acabo de llorar una lagrimita). Hay una serie de desapariciones que jamás se han resuelto y que parece que así va a seguir siendo. Personas que de la noche a la mañana desaparecen sin dejar rastro alguno (Y la ciencia, a menos que sea la forense, nada tiene que ver con esto... bueno, a lo mejor la psicología o la sociología puedan ponerse a investigar por qué a veces alguien decide largarse por que ya no soporta su entorno, o tal vez la neurociencia pueda ponerse a explicarnos, como es perfectamente capaz de hacer, por qué una persona puede perder la memoria. Pero mientras los sujetos estén desaparecidos, no tiene casi siquiera mencionar a la ciencia en relación al caso. Esta inclusión en la lista carece de sentido y parece estar aquí sólo para llenar espacio).

3- Intuición

Hay quien lo llaman “tener un sexto sentido” pero en alguna ocasión todos hemos experimentado la intuición en un momento u otro. Por supuesto, estas “intuiciones” son a menudo erróneas (Si se van a poner a hablar con sentido, esto va a perder su chiste. Fair enough). Algunos psicólogos optan por asegurar que la gente subconscientemente recoge información sobre el mundo que nos rodea, nos conduce aparentemente información o sin saber exactamente cómo o por qué lo sabemos. El porqué una persona es capaz de tener una intuición y ésta se cumpla sigue siendo un gran misterio aun sin resolver (Y muchos especialistas de las neurociencias están trabajando en ello y haciendo grandes avances. ¿Nos enteraremos cuando lleguen a conclusiones sustentables? Intuyo que, al menos por los medios masivos, no, no nos enteraremos).

2- El Bigfoot

A pesar de los centenares de testimonios que aseguran haber visto a este misterioso ser peludo de grandes pies, jamás se ha encontrado ni un solo cuerpo. Ni tan solo uno ha sido asesinado por un cazador, sorprendido muerto por un automóvil o incluso muerto por causas naturales. A falta de pruebas contundentes, como los dientes o los huesos, el apoyo se reduce a testigos oculares y ambiguas fotos y películas. Dado que es lógicamente imposible demostrar una negativa universal, la ciencia nunca será capaz de demostrar que criaturas como Bigfoot o el monstruo del Lago Ness no existen (Ehhhh... ¿duh..? nevermind... la ciencia tampoco será nunca capaz de demostrar que no tengo un dragón en mi garage... en fin...).

1- El Zumbido de Taos (Taos Hum)

Algunos residentes y visitantes de la pequeña ciudad de Taos, en Nuevo Mexico, llevan escuchando desde hace muchos años un molesto, desconcertante y misterioso zumbido de baja frecuencia en el aire del desierto. Describen dicho sonido con el de “un motor diesel sonando a través de los cristales”. Curiosamente, sólo alrededor del 2% de los residentes de Tao dicen haber escuchado este sonido. Las numerosas expediciones que hasta allí se han desplazado para investigar el fenómeno nunca han podido precisar de donde proviene y a que es debido dicho zumbido (Esa no me la sabía. Pero yo todos los días escucho un zumbido, se llama tinitus y lo sufre una gran cantidad de la población mundial. ¿Un dos por ciento? No lo sé, pero habrá que considerar el caso).

La cosa es que a los amantes de los "misterios" y de lo "paranormal", les gusta llenarse la boca hablando de cosas que "nunca podrán ser explicadas", aun cuando muchas de las veces ya han sido perfectamente explicadas. El problema es que los medios masivos, que se guían por lo que vende, hablan más de los "misterios" que de las explicaciones, por que los misterios venden, pero las explicaciones no. Así que la gente, digamos de a pie, que no es amante de lo misterioso pero tampoco tiene gran interés por averiguar las explicaciones que permanecen olvidadas en journals científicos que nadie más que otros científicos leen, termina por tragarse la mierda que les sirven los mercaderes de lo insólito, y pidiendo segundas. Y a todo esto no lo ayuda que además de los medios masivos, los medios de consumo se suban al tren de los merolicos para hacer propaganda viral y conseguir que más gente vea su show...

... de veras, Abrahams, Fringe está chido así como está, no tienes por que tratar de emborronar la línea entre fantasía y realidad. Digo, la mayoría de nosotros ya vivimos la mayor parte de nuestra vida dentro de la fantasía de todas maneras...

martes, septiembre 01, 2009

La Colonia Perdida

Por el momento, no entremos en detalles acerca de cuanto odio las libertades que se toman quienes traducen los títulos...

Bueno, fue una lectura rápida, de verdad quería terminar rápido este libro para enterarme del final, y no decepcionó. Tengo que decir que satisfactoriamente completó el ciclo comenzado con Old Man's War.

Si Old Man's War es eminentemente heinleniano, La Colonia Perdida debe mucho más, creo, a Orson Scott Card.

Es agradable ver que el tono militarista de Old Man's War, la política de "no preguntes" y de tan sólo proporcionar la mínima información necesaria, terminan siendo retados en La Colonia Perdida. Y al leer las últimas páginas, no puede uno evitar recordar las primeras de Old Man's War, y sentir que en efecto el círculo se cerró... ¿o será mejor decir que el tirabuzón completó una vuelta? De hecho, la trilogía comienza como un tipo de historia y termina como otra muy distinta, y eso es agradable, las cosas no se quedan estancadas. Pero al mismo tiempo, es una trilogía exitosa cuando al terminar el último libro te recuerda tanto el comienzo del primero.

Claro que tiene un par de problemas.

Mi mayor problema con La Colonia Perdida es el arma defensiva Consu que de pronto aparece, hacia el final del libro, para salvar el día. Hasta ese momento, Scalzi no había recurrido a ese truco. Es cierto que había caído en otros clichés y deus ex machina, pero este es el deus ex machina que les gana a todos. Si hubiera habido mención a la posibilidad de obtener tal arma en alguna parte previa del libro, o en uno de los anteriores, como ocurrió con algunos otros de los artilugios salvavidas, la cosa no habría sido tan mala. Pero como ocurrieron los eventos, la verdad aparece como un acto desesperado de Scalzi por dar solución a un problema en el que se metió y del cual no sabía como salir.

Sospecho que en el libro de Zoe's Tale, algo puede ser que sea revelado sobre esto, sobre la inesperada aparición del artilugio salvavidas, habrá qué esperar a ver.

Los Obin terminan dejando qué desear, habiéndose transformado en mi especie favorita con Las Brigadas Fantasma, esperaba más de ellos en este libro, sin embargo pasan misteriosamente a un segundo plano, y su intervención en procurar el artilugio salvavidas tampoco es justificación suficiente para la existencia del mismo. Supongo que por lo pronto habrá que dejarlo archivado con las cosas que los Consu hacen simplemente por que son Consu.

El retorno de Jane a su forma de Fuerzas Especiales, sans piel verde, también es un poco incómodo. Apenas tenemos tiempo de verla como humana limitada, para cuando resulta cambiada de nuevo. Fue evidente que Scalzi consideró que un elenco solamente conformado por humanos limitados no iba a poder hacer frente a las amenazas de la historia. Esto queda justificado hasta cierto punto con el enojo de Jane ante esta transformación no deseada, sin embargo, la revelación final acerca del cambio de Jane se siente como final de cuento de hadas, lo que no va con el tipo de historia que nos estaba dando Scalzi.

Por lo demás, la novela por fin pareció hacerse eco de lo que yo había sentido hacia la Unión Colonial desde Old Man's War, que son unos, como dirían al otro lado del charco, capullos engreídos.

Los personajes alienígenas son interesantes, tal como Cainen de Las Brigadas Fantasma. Pero también can en los clichés. El honorabilísimo general que ha visto tanto horror que decide cambiar las cosas, siempre con el honor por delante, se ha hecho ya muchas veces. Sin embargo en este caso, ese general, el alienígena Gau, sirve de contrapunto para dejar ver que todo este tiempo pudimos haber estado poniéndonos del lado equivocado al creer que la UC eran los buenos de la historia.

El problema con los alienígenas es, sin embargo, que como muchos autores antes, Scalzi tuvo que convertirlos en humanos con disfraz para poder crear una historia de acción entretenida. Aparte de las diferencias físicas, las mentes de los alienígenas parecen proceder del mismo molde que las mentes humanas, y la comprensión es inmediata. Lo mismo pasó en Las Brigadas Fantasma con Cainen. Las únicas excepciones son los Consu y los Obin, pero de nuevo siguiendo el formato que impide la presencia de mentalidades alienígenas verdaderamente diferentes en una novela que es básicamente de acción, los Consu y los Obin se mantienen en el fondo; y cuando los Obin participan activamente, tienen sus "medallones de consciencia" apropiadamente encendidos para que sus personalidades sean lo bastante humanas.

La Colonia Perdida satisfizo, y el final fue muy bueno. Se queda uno con ganas de saber que va a pasar después, pero el ciclo queda apropiadamente cerrado.

Los únicos problemillas restantes son:

El nombre de la colonia, que ha de permanecer "perdida" por un año, Roanoke es demasiado obvio. Pero supongo que fue un gusto que Scalzi se tuvo que dar, y después de todo, es su historia. Además que parte del problema aquí viene de la traducción del título, que destruye el juego de palabras y hace demasiado obvia la alusión (el título original es La Última Colonia, no La Colonia Perdida).

Y el otro problemilla, ¿qué diantres pasó con los hombres lobo de Roanoke? Supongo que estuvieron allí simplemente para mostrar hasta que punto la UC no había investigado apropiadamente el planeta, y como un ejemplo de los peligros a los que se enfrentan los colonos, y además sirvieron como metáfora de la política secretista de la UC, y como motivación para que Perry pidiera que se investigara más a fondo los metadatos de la información que le dio la UC (aun cuando Szilard afirma que los metadatos habrían sido investigados en cualquier caso). Pero el hecho de que Perry los traiga a colación en su primera entrevista con Gau, y la respuesta de éste a la referencia parezca ser tan importante, exigía que se les diera a los hombres lobo de Roanoke un lugarcito en el epílogo. En fin, war casualties me imagino.

domingo, agosto 30, 2009

El Necronomicón: Atheism for Dummies.

Si la obra de H.P. Lovecraft es una metáfora para algo, lo más probable es que sea una metáfora atea.

Visto superficialmente, el trabajo de H.P. es una renovación de lo sobrenatural por medio de la inclusión de lo científicamente "posible". Lovecraft creó el género del Horror Cósmico mezclando en sus escritos lo religioso, o mejor aún, los aspectos más oscuros del Ritual, con lo alienígena, o de nuevo mejor aún, con los aspectos más inquietantes de la posibilidad de la vida "Allá afuera".

Sin embargo, visto más de cerca, otras facetas parecen en la obra de Lovecraft.

Las "enseñanzas" religiosas suelen recurrir a las parábolas y metáforas de la vida diaria para explicar aspectos sobrenaturales o divinos que de otra manera no podrían ser comprendidos por los mortales. La cosa ha llegado al punto en que hablar en términos terrenales de esos aspectos "espirituales" es un lugar común y los creyentes se sienten más cómodos pensando en su dios como en alguien no muy distinto de ellos mismos. La barrera entre lo divino o sobrenatural, y lo humano, se borra y se pueden aplicar emociones y motivaciones humanas a los supuestos fenómenos sobrenaturales. Así, tanto dios como los fantasmas, suelen querer algo, necesitar cosas, y tener metas y motivaciones comprensibles para los seres humanos.

Ahora, si vemos la obra de Lovecraft podemos encontrar el opuesto ideológico de lo anterior, metáforas y parábolas escritas en código sobrenatural, para comunicar mensajes acerca de aspectos del universo en que vivimos. Un universo que, después de cientos de años de experimentarlo a través del filtro de lo sobrenatural, somos incapaces de ver como realmente es.

Las deidades en las obras de Lovecraft son incomprensibles, distantes y sin el menor interés por el bienestar de la humanidad. En el universo de las obras de Lovecraft, los dioses, los Antiguos, son básicamente los peces grandes que se alimentan del plancton que son los seres humanos y, presumiblemente, otros seres al nivel de la humanidad.

En el centro del panteón lovecraftiano, si es que se puede considerar que existe en verdad un centro, o de hecho un panteón, está Azathoth, el dios idiota, la representación "divina" del caos primordial. Si consideramos a Azathoth como un creador, tenemos que verlo como uno que crea por capricho y tal vez incluso sin voluntad de hacerlo.

En líneas generales el universo de Lovecraft es uno duro, frío, despojado del confort de deidades benévolas, y uno donde la humanidad tiene que valerse por sí misma, al tiempo que debe ser consciente de que, a fin de cuentas, es más bien poco lo que puede hacer por defenderse de los peligros de ese universo, viejo y hostil.

El universo, como lo conocemos hoy en día, es en escancie así, frío y hasta donde sabemos hostil a la vida. Hay pequeñas zonas de él donde la vida puede, en teoría (aparte de la Tierra misma) desarrollarse y triunfar; y aún en esas zonas, la vida de inmediato se ve inmersa en una lucha brutal por mantenerse, y por triunfar sobre sí misma.

El universo no parece un lugar acogedor, no parece haber rastro de los dioses benévolos, y si bien tampoco lo hay de los dioses oscuros de Lovecraft, tenemos que ver a éstos como metáforas del universo en que vivimos. Azathoth es el caos último, la entropía hacia la que por naturaleza se dirige el universo, y el caos y azar del cual surgió, sin un motivo ni un por qué. El Gran Cthulhu es la amenaza apenas adivinada que todo ser vivo inteligente teme, la amenaza de un cambio repentino y brutal de las circunstancias que termine por extinguir a la vida.

Las deidades de Lovecraft son, en realidad, metáforas para los peligros muy reales de un universo donde la vida es rara y se mantiene en un delicado balance de las leyes de la termodinámica.

Es en La Llamada de Cthulhu donde, y estoy parafraseando, el narrador nos deja un mensaje al que creo no se le ha prestado la suficiente atención. Nos dice que llegará el momento en que la humanidad finalmente vea, sin velos, sin filtros, lo que en verdad está allá afuera, y cuando llegue ese día, la misma humanidad preferirá regresar a una edad oscura antes que soportar la enloquecedora visión del horror cósmico.

¿Y acaso no es así? ¿Acaso la humanidad hoy mismo no se siente cada vez más incómoda con lo que la ciencia le muestra del universo y comienza a anhelar los buenos viejos tiempos durante los cuales mantenía los ojos cerrados y se sentía cómoda en su lugar imaginado de ser la joya de la creación? ¿Cuantas personas hoy en día no sienten que la ciencia les arrebata algo al hacerles ver el universo como en realidad es, un lugar frío, solitario y hostil?

Creo que Lovecraft dio en el blanco con ese mensaje del narrador de La Llamada de Cthulhu; pero que se trata de una metáfora. El narrador nos está hablando de los horrendos dioses oscuros, de los Antiguos; pero el escritor tal vez nos esté hablando del universo material tal como es, carente del confort de los dioses benévolos en los que nos hemos refugiado los humanos durante milenios.

Lovecraft nos hablaba con las palabras que pueden ser mejor entendidas por la humanidad. Dado que ésta se encuentra atrapada dentro del pensamiento mágico, Lovecraft nos habla con la voz de la magia, pero nos muestra, detrás de ese velo mágico, el mundo duro tal como es, el mundo donde el gran pez devora al pequeño, y donde el hombre no es bienvenido, no por odio, sino simplemente por que no está hecho para soportar las condiciones reinantes en ese gran universo.

Claro que no podemos aplicar esto a toda la obra de Lovecraft. A fin de cuentas era un escritor y le gustaba escribir historias de horror, disfrutaba sumergirse, mientras escribía, en ese mundo ajeno y misterioso donde poderes extraños pueden ser usados por el hombre más allá de sus capacidades físicas, y seguramente también disfrutaba dándose y dándole a sus amigos un buen susto con sus relatos.

No pretendo presentar a Lovecraft como un fabulador monomaníaco que con cada historia trataba de abrirnos los ojos al universo carente de dioses en que vivimos. Como todo ser humano tenía muchas facetas, y además de sus ideas tenía gustos y aficiones (por ejemplo, es sabido que era un racista irredento). Y seguramente muchas de sus historias las escribió simplemente por el gusto de hacerlo, o para sacar fuera algunas de sus obsesiones menores.

Y ahora al Necronomicón. Hay muchos supuestos necronomicones allá afuera, todos y cada uno de ellos una verdadera desilusión para el verdadero aficionado a Lovecraft. Ninguno de los necronomicones tiene en verdad ese sabor del cual uno obtiene probaditas a lo largo de la obra de H.P., y creo que eso se debe a que todos estos necronomicones han sido escritos desde el punto de vista de la magia, de que el Libro Maldito debe ser, por fuerza, un grimorio o una especie de biblia negra que dé por hecho la verdad del mundo sobrenatural lovecraftiano.

Creo que el Necronomicón tendría que ser algo distinto, y en su base, considerando la idea de que el Libro Maldito debe poseer la distintiva capacidad de enloquecer al lector, o al menos sumirlo en un estado de estrés emocional límite, creo que la idea central del Necronomicón debería ser la misma que aquella de la obra de Lovecraft, una idea que lo alejaría definitivamente del grimorio y de la biblia negra, y esa idea sería: Humano, el Universo es tu tumba, la tumba es el olvido final, y no hay nada que puedas hacer.

sábado, agosto 29, 2009

Delicious Pasta

Por alguna razón, Baalcebub se ha convertido en un insaciable consumidor de creepypasta en estos días. No voy a insultar a nadie pensando que no saben lo que es el creepypasta... a quien estoy engañando, me encanta insultar a la gente subestimando cuán enterados están. Creepypasta es un interesante género de relatos cortos, ultracortos a veces, de terror, en especial creados con la idea de generar una sensación de miedo inmediato en el lector recurriendo a las bien conocidas técnicas de las leyendas urbanas y, en especial, de los relatos de terror hechos para ser contados a la luz de una hoguera. Con la diferencia de que la creepypasta está mejor diseñada para ser leída a la luz del monitor en mitad de la noche.
Listo, por si alguien no sabía de qué se trataba.

Mis dos sitios favoritos para satisfacer esta habre repentina por delicious pasta, son:
Creepypasta.net, ideal para ser navegada con el PSP, lo que encuentro es la manera ideal de leer esta deliciosa pasta... y a veces no tan deliciosa. Si bien su inconveniente es que accede a las historias de manera aleatoria, lo que puede llegar a resultar enervante.
Y Creepypasta.com. No tan amigable con el PSP, a menos que esté uno listo para detener la carga de la página antes de que termine, para así poder acceder a una versión simplificada, menos pesada y sin el javascript de la página.

Incluso, Baalcebub ha estado dándole vueltas a algunas ideas para crear sus propias pastas. Tal vez, o tal vez no, eventualmente las publique en La Senda de los Muertos... que como blog hace bastante que está, precisamente, muerto.

Las Brigadas Fantasma

Las Brigadas Fantasma (The Ghost Brigades), de John Scalzi.
Tengo que reconocer que la trama ha mejorado desde Old Man's War (la cual ahora me entero se llama en español La Vieja Guardia, y para un libro cuyo título parecía muy difícil de traducir, no les quedó tan mal).
Old Man's War es una historia simpática al más puro estilo space opera donde los humanos son los buenos por default y los alienígenas son los malos por default. Este gran defecto queda de lado por la narración relajada y algunas ideas interesantes que ya mencioné en su momento.
Ahora tengo que reconocer que con Las Brigadas Fantasma, Scalzi parece irse retirando del cliché de humanos=buenos, alienígenas=malos, pues la historia comienza a incluir ciertas dudas sobre este prejuicio. Tal vez no lo sabemos todo, y tal vez, a fin de cuentas, los humanos somos los malos. Pero esto que acabo de escribir no es del todo acertado, pues Scalzi revela un universo en su serie de la Unión Colonial que poco a poco se va separando de absolutos morales. Ya desde Old Man's War, antes que los imperativos morales estaban los imperativos de supervivencia, esto se vuelve más claro en Las Brigadas Fantasma.
Justo al principio del libro me topé con una irregularidad que, si bien más tarde es tímida y sesgadamente aludida, nunca es enfrentada del todo. En Old Man's War se nos deja claro que antes de transferir una mente a un nuevo cerebro, lo cual es imperativo para todos los reclutas de las FDC, el cerebro nuevo tiene que ser aclimatado a la conciencia que recibirá, y esto no se puede hacer -eso se nos deja claro en Old Man's War-, simplemente tomando una imagen del cerebro del individuo y moldeando el cerebro a partir de ella; el proceso tiene que ser en vivo, de allí el que los reclutas tengan que soportar el ver sus cráneos perforados por docenas de "agujas" que inyectan una especie de red neural que monitorizará el cerebro en todo momento, hasta el día de la transferencia.
Ahora, Las Brigadas Fantasma parte de la idea de que una conciencia grabada (algo que antes no se podía hacer y cuyo descubrimiento es un punto importante de la historia), es transferida a un nuevo cerebro. Ese cerebro, como todos los de los nuevos cuerpos de los soldados de las FDC, es creado a partir de ADN del individuo original. Sin embargo, dado que no se cuenta con la presencia de dicho individuo original, no es posible aclimatar el cerebro como parece ser fundamental en Old Man's War. Ahora, la historia deja claro que la transferencia no fue perfecta y que durante meses no "prendió", y hay algunas veladas alusiones al hecho de que un proceso como ese no se había hecho nunca antes... sin embargo me hubiera gustado que alguno de los personajes hablara claramente acerca de que el obstáculo principal era precisamente esa falta de aclimatación del cerebro a partir del comportamiento de un sujeto original vivo. En cambio, la preocupación de los personajes parece centrarse en el hecho de que la conciencia en cuestión está grabada en un medio que los científicos de la UC apenas son capaces de comprender (habiendo obtenido su fundamento de los Consu), y que nunca antes se había podido grabar en un medio sintético una conciencia, mucho menos recargarla en un nuevo cuerpo. Me pregunto si Scalzi decidió no dedicarle mucha importancia a un punto que en su libro anterior parecía bastante importante... o si algo fue perdido en la traducción.
Por otro lado, el libro satisface en cuanto a varias de las soluciones presentadas ante los problemas que enfrentan los personajes. Si bien los Obin, por buena parte del libro los "malos de la historia", salen de la nada, eso es de esperarse si consideramos que uno de los personajes menciona como la humanidad conoce a más de 600 especies inteligentes. Por otro lado, la influencia de los Consu se mantiene durante este libro, lo cual me pareció muy acertado considerando que el primer combate en que se vio involucrado Perry en Old Man's War fue precisamente contra los Consu, y a través de las observaciones de Perry el lector pudo comprender que había mucho más en los Consu de lo que la UC estaba dispuesta a aceptar.
La solución final al último de los problemas que el protagonista, Jared Dirac, tuvo que enfrentar estuvo muy bien planteada, desde su inclusión incidental cerca del inicio del libro, pasando por su utilización a un grado mayor hacia la mitad, llegando hasta su revelación como la respuesta al mayor de los problemas. Eso fue muy satisfactorio pues el protagonista no tuvo que sacarse algo de la manga para derrotar a su rival (que por cierto, nunca vimos morir realmente).
Aun cuando Las Brigadas Fantasma podría ser visto como una copia de Old Man's War, solamente variando la naturaleza de los protagonistas, las diferencias van más allá. Los personajes son distintos (aún cuando ambos son presas del interés exagerado que Scalzi parece poner en el humor) y sus acciones también lo son. Dirac no es el Perry que, sin quererlo, siempre parece tener la solución en la que nadie pensó y es capaz de ganarse la simpatía de cualquiera. Dirac es más callado, y aún cuando tiene sus momentos de brillantes que sólo logran dejar en claro que sus iguales son un tanto lerdos, estos momentos no son tan obvios como con Perry. Y algo que se agradece mucho es que Dirac no trata tan insistentemente, como Perry, de caer bien a todo el mundo.
Al final, no puedo evitar, así como Ols Man's War se asemeja a Ender's Game, comparar Las Brigadas Fantasma como La Sombra de Ender, aun cuando la comparación no es obvia.
La política también se vuelve más complicada en Las Brigadas Fantasma. Nos enteramos del Cónclave, y al final, en un trozo que tiene un tanto demasiado de exposición inmerecida, si bien no innecesaria, nos enteramos también del Contra-Cónclave.
Pero lo que más me intereso de Las Brigadas Fantasma, cómo no, fueron los Obin, en especial dado lo mucho que me gustaron los Scramblers del Blindsight de Watts. Ambas especies son muy similares, y su verdadera diferencia radica en que los Obin habitan un universo antropocéntrico, mucho mejor para ubicar una space opera, mientras que los Scramblers habitan en uno casi anti antropocéntrico... ¿antropoexcéntrico? donde se les puede analizar con mucho mejor detalle, sin tener que molestarse por crear una historia atrayente en el formato de la space opera.
Ambos Obin y Scramblers comparten una característica fundamental, carecen de ego, de concepto del yo. Pero mientras los Scramblers parecen ser la forma dominante del universo, lo cual no pinta nada bien para los seres humanos, y su existencia pone el dedo en la llaga sobre la posibilidad de que la autoconciencia no sea la gran cosa, tal vez ni siquiera una ventaja evolutiva; los Obin son los descastados del universo de Scalzi, únicos en su carencia de autoconciencia, aún van más allá, deseando desesperadamente poseer eso de lo que carecen. Esto va muy bien para el space opera donde el humano es el modelo ideal del ser inteligente, pero deja qué desear en el departamento del análisis filosófico del yo. Ahora que Scalzi permite a uno de sus personajes, si bien "el malo" (aunque la verdad en lo personal lo encontré muy razonable), mencionar que ese deseo de los Obin por poseer una autoconciencia muy buen puede haber sido artificialmente inducido en ellos por sus creadores, y que a fin de cuentas el conseguir ese Yo, no les servirá de nada, pues son perfectos así como son.
En el universo de Scalzi, al parecer y para tranquilidad de la humanidad, una especie inteligente no puede evolucionar por sí misma si carece de autoconciencia. Y si bien Watts no nos deja claro si los Scramblers son "naturales" o "creados", sí que abre la posibilidad a que estas creaturas hayan evolucionado por sí mismas, y que sea el modelo humano el que esté manifestando un error en su evolución con su obsesión por la autoconciencia.
En general, Las Brigadas Fantasma me parece que amplía y mejora la trama iniciada con Old Man's War, y estoy impaciente por comenzar con La Colonia Perdida.
Otro detalle simpático, y muy bien utilizado en la trama, fue el hecho de que los BrainPals, la herramienta de herramientas de los soldados de las FDC (horrendamente traducidos como CerebroAmigos), pudieran tener defectos en su arquitectura, back doors al más puro estilo de Microsoft, que pudieran ser explotadas con el fin de poner en riesgo la efectividad de todas las fuerzas militares de la UC. Fue un guiño muy bienvenido de parte de Scalzi. No estoy tan seguro de cómo me sentí con la “ciencia ficción de antaño” (o sea la ciencia ficción de nuestro tiempo), que fue mostrada a los cadetes de las Fuerzas Especiales durante su entrenamiento. Está uno acostumbrado a que en las novelas de ciencia ficción sea casi una regla el que estén basadas en una realidad donde, o bien no existieron las novelas de ciencia ficción de nuestra época, o bien ha sido completamente olvidadas. Su inclusión es bastante delicada pues puede fácilmente ir de un cariñoso homenaje, a que el lector perciba al autor como ligeramente pedante. Por otro lado, es natural que una historia basada en el futuro que pretenda poseer toques de realismo, incluya alusiones socioculturales que han influenciado mucho a nuestra sociedad presente. Aún así, no estoy seguro de se Scalzi lo consiguió con esas alusiones.

domingo, agosto 23, 2009

¿Puede salir algo bueno de Yahoo Respuestas? Al parecer, si.

Yahoo Respuestas puede ser un lugar peligroso. No peligroso por las opiniones que se encuentra uno expresadas allí, en especial en ciertos foros, sino peligroso por lo adictivo. Uno sabe que está mal perder tiempo respondiendo preguntas que quien las hizo ya tiene una respuesta en mente y otorgará los puntos a quien más se acerque a lo que él o ella... o ello... piensa. Por supuesto que estoy hablando de foros como el de Religión y Espiritualidad, por mucho uno de los más activos. Otros foros pueden resultar en realidad informativos, pero nada es tan adictivo como responder a las preguntas de fanáticos religiosos (o trolles pretendiendo serlo), una y otra vez aun, cuando la respuesta es la misma que diste el día anterior. Puede uno terminar odiándose a sí mismo, como con el consumo de cualquier droga, pero en ese momento, es imposible resistirse.

Como sea, como ya mencioné, hay otro foros que resultan útiles, como el de Arte y Humanidades, en la sección de Libros. Entre los niños queriendo que alguien les haga la tarea, y fanáticas descerebradas de Crepúsculo, luego se encuentra uno cosas interesantes.

Pero la última cosa interesante que me encontré tenía menos que ver con la pregunta, que con la búsqueda de una respuesta. Alguien quería saber sobre "Los Versos Satánicos". Eso me llevó a buscar información, en especial donde descargar el condenado libro (condenado por los fanáticos religiosos, no condenado en sí), y me topo con QuedeLibros, uno de los mejores recursos para e-books que me haya encontrado en meses recientes. Y mi emoción se debe a que justo después de haber terminado Old Man's War, y mientras leo The Sagan Diary pensando que durante algún tiempo va a ser lo último que sepa sobre el universo de la Unión Colonial de Scalzi; de pronto, y retando mi convencimiento férreo de que todo es coincidencia, me topo en QuedeLibros con Las Brigadas Fantasma y La Colonia Perdida. Mi inicial desconfianza se basó en que se trata de las traducciones al español, que en muchos casos, cuando se trata de e-books, dejan mucho qué desear -la traducción que intenté leer hace algún tiempo del libro que comienzo a considerar mi Santo Grial personal, Posesión, de Stephen King, fue simplemente ilegible-, pero fue en parte disipada por el hecho de que los primero libros que descargué -y vaya que volví a las andadas, aún con unos pocos cientos de libros aun esperando ser leídos en mi disco duro-, no estaban en el formato maldito (PDF, siglas que representan, hasta donde yo sé, Peste, Destrucción y Fístulas).

Pero mi sorpresa fue aún mayor, y mi alegría a punto de rebosar niveles nunca antes alcanzados (estuve a punto de sonreír, a punto les digo), fue que la calidad de los libros era excelente. Una ligera revisada con Book Designer me mostró que los errores que más temo (los saltos de párrafo a media oración) eran prácticamente inexistentes, y el formato de los libros fue una delicia para modificar con Book Designer.

Los libros en español suelen ser los más pesados de editar con Book Designer, muchos saltos de párrafo a media oración (culpa, de nuevo, del formato maldito), muchas oraciones cortas que BD identifica como títulos, subtítulos, etc., y un sin fin de otros problemillas que requieren un mínimo de una hora para adecentar. Las Brigadas Fantasma y La Colonia Perdida, no sufrieron de ninguno de estos problemas.

Estos libros de verdad que están editados por gente con amor al arte, y eso da gusto... por que tiene uno que trabajar menos en ellos... ejem...

Y QuedeLibros se siguió revelando como una fuente inagotable de gozo y felicidad... hasta que, claro, traté de descargar Posesión... que estaba sólo en PDF... creo que es verdad, nunca llegaré a leer Posesión, y ni siquiera es por que me haya limitado a buscarlo en formato electrónico, en las librearías sólo se encuentra su gemelo Desesperación (el cual definitivamente no me gustó).

En fin, que el caso es que Yahoo Respuestas por fin me devolvió algo de lo mucho que le he dado en la forma de trolleo anti religioso, por medio de indirectamente hacerme encontrar QuedeLibros, otro recurso más para el buen Caracortada.

Ahora mismo estoy disfrutando de Las Brigadas Fantasma, que espero continuar de inmediato con La Colonia Perdida. Ya después, vendrá otro hallazgo hecho en QuedeLibros, Nocturna, de Guillermo del Toro.

También, pero este por torrent, me he descargado The Gun Seller, de Hugh Laurie, y por los primeros párrafos que leí, parece que el libro es bueno. Puede ser que tal vez ese hombre, Laurie, no me vaya a dejar un sólo campo en el cual no admirarlo.

martes, agosto 18, 2009

Old Man's War


Old Man's War es un libro escrito por John Scalzi, un escritor del que nunca había oído hablar.

El libro fue una lectura muy agradable, hace mucho que disfruté tanto de un libro como éste -no me refiero a que los temas me hayan hecho pensar mucho, como en el caso de Blindsight de Peter Watts-, sino que está escrito de una manera muy amena y fácil de seguir, que creo en estos momentos era justo lo que necesitaba. Había estado pasando por una racha en la que no encontraba libro que me atrapara, y Old Man's War lo hizo.

Este libro electrónico me lo conseguí casi por accidente de una especie de “remate de libros gratis” de la casa editora TOR, creo que en una entrada anterior hablé de ello.

Es un libro escrito al estilo de Heinlein, una especie de homenaje. Así que es exactamente lo que se podría esperar, un space opera de guerra, al estilo de Starship Troopers y que recuerda mucho, obviamente, a Ender's Game. No introduce demasiados conceptos novedosos, se acomoda en su nicho y se dedica a contar una historia que todo lector familiar con este tipo de libros podrá reconocer.

Claro que si hay algunas novedades, aunque eso de novedades puede ser una exageración.

La idea de una civilización interplanetaria donde la Tierra en sí no juega un papel principal y de hecho se encuentra en cuarentena, protegida a la vez que limitada por un poder político humano superior (la Unión de Colonos), aunque no sé dónde pude haberlo escuchado antes no me resultó del todo ajeno. No es de hecho similar a la relación terrestres-espaciales de Asimov en la fase más temprana de su Imperio Estelar. La Unión de Colonos es paternalista no sólo con la Tierra sino con las demás colonias y de hecho nunca queda del todo claro quién está detrás de esa fuerza política, quien dicta las ordenes de las CDF (Colonial Defense Forces).

Tal vez la mayor novedad, aunque tiene un sabor muy fuerte, para mi, a Larry Niven, es el hecho de que los soldados del CDF son hombres y mujeres de la tercera edad, a quienes se les proporcionan cuerpos nuevos especializados para la batalla; tenemos así soldados que han vivido toda una vida como civiles, han creado familias y negocios, y hacia el final de sus vidas deciden, por varios motivos, lanzarse a una vida de aventura formando parte de las CDF. La mayor razón expresada para tomar esa decisión es el deseo de no morir de viejo, pues se sabe, en la Tierra, que de alguna manera la CDF puede rejuvenecer a las personas -el hecho de que todo se trata de un trasplante de cuerpo no resulta en realidad ninguna sorpresa para el lector, pero la sorpresa de los protagonistas se justifica tal vez debido al estado de desinformación en que la Unión de Colonos tiene a la población de la Tierra. Así que estos soldados luchan no sólo por defender el espejismo de un ideal, sino por defender a una humanidad que conocen muy bien y de la cual forman parte ya sus genes. Esto es lo que me recuerda a Niven, con sus Protectores Pak, los más viejos de entre los Pak que alcanzan un estado de fisiología modificada con el cual pueden proteger a su progenie, donde sus genes ya se están replicando. No sé si Scalzi pensó en los Protectores Pak al crear a sus soldados viejos, pero la relación es interesante. Claro que también está la contraparte, las Brigadas Fantasma, los soldados de las Fuerzas Especiales que nacen siendo adultos y listos para pelear, sin haber tenido nunca una vida humana normal.

La idea de que la tecnología para los viajes interestelares (el skip drive) lo que hace es mover las naves de un universo a otro idéntico es interesante y hasta cierto punto perturbadora, y podría habérsele dedicado mucho más tiempo al análisis sus implicaciones, pero eso habría entorpecido el avance de la novela. En ausencia de tiempo para explicar los detalles más complicados, la respuesta de Scalzi, por medio de dos de sus personajes más versados en física “no tienes las matemáticas para comprenderlo”, resulta una salida bastante inteligente, si bien puede resultar insatisfactoria para algunos lectores que queremos saber más. Pero más de un libro se ha hundido bajo el peso de su propia densidad científica.

Otro aspecto que me quedé con ganas de que fuera mejor explorado, es lo que ocurre con los cuerpos viejos después de que “la conciencia” ha sido transmitida a un nuevo cuerpo. No me convence la idea de que el viejo cuerpo simplemente deja de funcionar, y para mi queda un aspecto macabro detrás de esa transferencia. La conciencia tal vez se copie, pero me parece evidente que el original no pierde la conciencia original, y es simplemente destruido por el encargado de la transferencia. A fin de cuentas, el original muere, y aún cuando el nuevo yo tiene conciencia de una continuación de su existencia previa en la nueva, el original ve terminada su experiencia. Pero como es común, no vemos la cuestión desde el punto de vista del original que está a punto de ser destruido. ¿Al final de cuentas se enteró de que a pesar de todo estaba muriendo? Esos segundos en los cuales el nuevo yo observa al viejo yo mirarlo dan a entender que la experiencia continúa en el viejo yo, aunque sea por unos momentos, y diverge de la del nuevo yo. Pero como dije, de ello no se habla más, y es una de las cuestiones de la ciencia ficción que siempre me han hecho sentir incómodo desde que lo vi por primera vez en las teletransportaciones; la cosa es que el original muere, el tipo que entra en la cabina deja de existir, y luego aparece uno nuevo en la siguiente cabina que tiene todos los recuerdos de ser el original, pero que en realidad no lo es.

Hay varios clichés en Old Man's War, pero la mayoría son perdonables y no afectan demasiado el disfrute del libro. Hay sólo dos que incitan una respuesta insatisfacción. Uno es el inescapable sargento instructor, que entrega un discurso larguísimo acerca del como no es el típico sargento instructor de la ficción, sino que él es “the real deal”, quien en verdad, de veritas de veritas odia a los cadetes que le ha tocado entrenar. Pero todo el largo discurso no consigue cambiar la verdad; que SI es el típico sargento instructor de las novelas de guerra. Creo que Scalzi hizo esto como una parodia en varios niveles... o bien creyó que en verdad estaba creando un personaje consciente de su personaje y que lograba despegarse del cliché por medio de su discurso... pero no lo consigue. Muy bien podría Scalzi haber creado un personaje completamente distinto para ese sargento; dado que es sólo esporádicamente visto, las posibilidades eran muchas, pero Scalzi eligió irse por el lado del cliché que se sabe cliché y desea no ser cliché. Unas pocas acciones de parte de este personaje en lugar del discurso “yo sí los odio”, habría ido mucho más lejos para establecer su credibilidad.

El otro cliché es el héroe que triunfa en todo, más allá del deber, más allá de lo razonable, cuando no por sus propias cualidades, por pura suerte, y es además humilde acerca de todo ello. Esto también puede que sea una especie de parodia, pero tratándose del protagonista, la parodia llega a incomodar. La cuasi disculpa, hacia el final del libro, para este cliché, con un superior diciéndole al protagonista (John Perry), que “Nobody likes an overachiever” no termina siendo suficiente.

A pesar de todo lo anterior, repito, el libro es muy disfrutable. Y a pesar de que los aliens son, en su mayoría, malos malos, los diálogos internos de los personajes acerca de las continuas guerras le quitan pesadez a este otro cliché.

Ahora que lo pienso, tal vez todo el libro es, además de un homenaje, una parodia en varios niveles de las space operas de guerra.

No sé si soy solo yo, pero no pude evitar, cuando se trata de los malos de la historia, los alienígenas Rraey, pensar en que eran una especie de parodia de esa chef superestrella -o como sea que se les diga- Rachel Ray; por el nombre Rraey/Rachel Ray, y por el hecho de que uno de los actos de provocación de los Rraey es transmitir un programa de televisión, precisamente con uno de sus “chefs superestrella”, acerca de cómo cocinar humanos. Si estoy en lo cierto y esto fue planeado así por Scalzi, muy buena broma John, muy buena :)

En mi sistema de clasificación de libros, el cual nunca he usado antes en este blog y probablemente nunca usaré después, le doy a Old Man's War cuatro cruceros de batalla de cinco posibles (el quinto fue derribado por la maligna raza alienígena de los K'lyche).

miércoles, julio 15, 2009

Once more, with even more feeling

Pues ya hace casi hace cinco meses desde la última vez que me puse a escribir una entrada que no sea sólo un video enviado lánguidamente desde YouTube.
Fueron unos 5 meses más bien malos.
Para empezar, en mitad de la emoción de niño con juguete nuevo que me proporcionó Ubuntu, un día aciago ocurrió algo extraño. Sin saber yo ni por qué, ni cómo, ni que onda, estando en Windows, un extraño y repentino mensaje de Comodo balbucea algo acerca de una nueva red doméstica detectada. Yo, como buen ignaro, me asusto y lo primero que pienso: "¡Alguien se está queriendo meter mi máquina!" "OMG" "HELP!" Y después de correr como gallina decapitada por toda la casa, gritando presa del pánico, se me ocurrió venir y darle "no" o "cancelar" o algo así al mensaje. "¡Ja, tengan eso piratas informáticos del barrio!" Un barrio en el que por cierto es extraño ver a alguien menor de veinte años por la calle... nevermind... el caso es que después de eso... adiós ethernet. Fue imposible hacer reaccionar la conexión ethernet del ruteador y me quedé con cara de niño al que se le acaba de caer la nieve a la banqueta. Por fin, tras devanarme los sesos -los pocos que me quedan-, se me ocurre conectar la computadora al ruteador con el USB. Y funcionó... en Windows...
No podría haber sido peor mi coraje... bueno, si podría, y pudo, más tarde... al enterarme de que al parecer es prácticamente imposible conectar un ruteador 2Wire, por medio del USB, a una máquina usando Ubuntu, pues no hay drivers ni la menor posibilidad de pedirle auxilio a Telmex -"¿Ubunqué... queseso?"-. Así que tras un par de días tratando, haciéndole como que sabía qué hacer, hice lo que me sale mejor y me di por vencido, regresando triste y derrotado a Windows. Refugiándome en Spore y en Sims 2, que fue la alegría menor de estos meses al "redescubrirlo" gracias a los mods -también se llaman mods, ¿verdad?-, de un tal Warlokk -reverencia-.
Y así pasaron los meses, con mi conexión por USB, lenta como... como... como algo muy lento pero que no es tan lento como una dial up, y yo teniendo que estar pendiente cada vez que encendía la máquina para decirle que no, gracias, que Ubuntu no.
Pero eso no fue lo peor. De hecho, en comparación, nada de eso fue realmente malo en estos meses de depresiva ausencia.
Lo peor fue lo que le pasó al hermano menor de Caracortada. Lo había recibido en diciembre -no como regalo, nadie me regala esas cosas-, en su empaque carente de cargador -lo bueno es que el cargador de Caracortada es el mismo que usaba su hermano menor-. Plateado, moderno, como dicen al otro lado de la barda "sleek", una cosa preciosa. Un Sony Reader 505. Una chulada. Pantalla más limpia, controles mejor colocados, acceso directo al almacenaje interno sin necesidad absoluta de usar el software de Sony. "Pastas" de imitación de piel color canela... crema... café con crema con una pizca de canela... Estaba yo enamorado. Curiosamente no tanto como la primera vez que vi a Caracortada, pero es que no hay como la primera vez; pero como sea, Caracortada estaba destinado a la jubilación, mientras yo bautizaba a su hermano menor, mi Thaumy Dis-Reader... ah, por que descubrí como flashearlo y cambiar los gráficos y hasta el nombre.
Me pasé más tiempo experimentando con Book Designer, para convertir mi biblioteca de RTF a LRF, el formato nativo del Reader, días enteros formateando libros que leyendo, por que además no quería maltratar al 505, lo trataba con guantes de seda.
Claro, en nota relacionada, cuando mandé por el 505, me entero de que ya había Reader 700, con luz integrada y toda la cosa... pero bueno...
El caso es que la amargura fue total aquel día que, como si nada, conecto el 505 a la máquina para cargarle un nuevo libro... y le da un derrame cerebral.
Así como a Caracortada, al poco tiempo de tenerlo le apareció esa línea de pixeles muertos -que afortunadamente no imposibilita la lectura y simplemente da a las "hojas" la apariencia de haber estado dobladas por la mitad mucho tiepo-, al 505 de pronto se le descombobuló el triquismaques. Este no se conformó con una línea de pixeles muertos, supongo que decidió que también en eso tenía que superar a Caracortada, y la pantalla se le hizo pedazos... virtualemente. Sin que el cristal sufriera daño alguno, sin ni siquiera un leve golpe en su carcasa -el pobre de Caracortada ha soportado ya dos caídas-, la pantalla del 505 se volvió una muy buena imitación de Dos Caras, el de Dark Knight para acabar de empeorarla. La mitad de la pantalla continuó más o menos normal, la otra mitad se plagó de líneas verticales y horizontales vacías... y de otras permanentemente negras, pero lo más desastrozo del caso fue el trozo de lo que sólo puedo comparar con tejido cicatricial que apareció en el cuadrante inferior derecho. En resumen, un desastre, un desastre irrecuperable... más aún cuando por ser una importación "bajo asiento", no hay manera fácil de enviar de regreso a Sony para que me lo arreglen por lo mismo que pagué por él.
Tan joven, el 505, ni siquiera había tenido tiempo de leer cuatro libros en él, y se fue.
La rabia sólo se puede describir en términos del conocido meme "FFFFFFFFFFFUUUUUUUUUUUUU!!!!!!!"
En fin, que de eso hace ya un par de meses, y el 505 está enterrado en un cajón, y quien sigue dando la cara todos los días es el bueno de Caracortada.
En cuanto a la conexión de internet... pues resultó que apenas hoy, cinco meses después, se me vino a ocurrir actualizar el driver ethernet. Lo que tampoco fue fácil, por que no había dónde descargar el condenado driver, todas las páginas daban al mismo sitio de la compañía manufacturadora en la que no hay manera de descargar drivers. Una oscura descarga, por medio del foro de UptoDown, de Rapidshare, fue la respuesta... y de pronto la conexión ethernet funcionaba como si nada.
Y yo dándome cabezasos contra la pared por que nunca se me había ocurrido actualizar el driver... y sigo sin comprender por qué fue esa la solución al problema que, al parecer, en realidad nunca existió por que Windows me decía siempre que el puerto estaba en perfectas condiciones... en fin, que por fin me puse a usar Ubuntu de nuevo, ahora que ya hay una nueva versión... y estoy dudando si actualizarlo, dado que no tengo idea si el driver para la tarjeta gráfica, aquel que tanta lata dio la primera vez, exista para el 9.04.
Y todo esto me llevó e tener ganas de poner una nueva entrada en este blog olvidado de la mano de yo.
Otras cosas han pasado. Por fin, gracias a Darkville, vi la película Cthulhu... y es peor aún de lo que me había imaginado que iba a ser cuando me enteré que la estaban haciendo. En estos meses, House me hizo tirar puñetazos al aire cuando me enteré de que siempre no hubo de limón y todo fue una alucinación. Smalville, que me atrajo con engaños y promezas de Doomsday, me desilusionó e hizo rabiar cuando no cumplió con lo prometido. Y estoy tan desilusionado con X-Men Origins: Wolverine, como todo el mundo.
No me morí de la grié aviar, habrá que esperar al verano.

jueves, julio 09, 2009

Once more with feeling

Esta es aun otra prueba.
Nope, postear desde una PSP no es tan divertido como pensé que sería... de donde saqué la idea de que sería divertido, no tengo la menor idea.
Una cosa es segura, definitivamente te permite pensar detenidamente en lo que estás escribiendo.

viernes, junio 12, 2009

Así fue, interpretado por Zirdiel

No creo que le ayude de mucho a doña Zirdiel por poner su video en mi blog, pero lo pongo de todas formas :)
Un saludo si te pasas por aquí Zirdiel.

sábado, febrero 21, 2009

7zip... I miss you


Noooooooooooooooo!!!!
No es posible, una de mis utilidades favoritas no la he podido hacer funcionar en Ubuntu. 7-Zip nunca me ha fallado en Windows, no había archivo comprimido que se resistiera a esta pequeña belleza de programa... sólo una vez un archivo zip se resistió y me obligó a una instalación infernal de Winzip que requirió un exorcismo para ser eliminada.
Pero lo principal, es que 7zip se las arregla a la perfección con ese, el más usado y más difícil de los formatos, el .rar. Parece que todo mundo comprime en .rar, pero luego resulta que existen muy pocos extractores para .rar que sean freeware. No sé si será que Winrar es muy celoso de su código o qué onda, pero está difícil. Al menos yo el único extractor que encontré la primera vez, hace ya años, que me topé con los .rar, fue 7zip.
Pero ahora, en Ubuntu, lo más parecido que me encuentro es algo llamado p7zip, que a pesar de estar en los repositorios y ser instalado... ¡No hay manera de hacerlo arrancar! Ni aparece en los menus, ni se puede crear un lanzador... bueno, eso de "no se puede" traduzcase por "yo no he podido".
Así que a la primera que me hallé con un .rar que quería extraer, me di cuenta que el extractor nativo de Ubuntu... File Roller?, comosellame, no soportaba el formato. Y dado que p7zip no daba señales de vida, pues me instalé unas cosas que se llaman Xarchiver y KArchiver y un tal gestor de XArchive y el resultado fue el mismo, no estaba instalado en formato específico y nada qué hacer.
La solución la encontré en Esta página y esa pareció ser la solución, el FileRoller pudo descomprimir el archivo.
La cosa es... la cosa es que, si de repente quiero crear archivos comprimidos, pues va a ser otra monserga, y recurrir a la terminal, que para este usuario novato de Ubuntu sigue dando algo de miedo.
La otra cosa es que, fijándome en Agregar y Quitar programas, aparece que siguiendo las instrucciones de la página antes mencionada, terminé instalando

RAR: This is the RAR archiver from Eugene Roshal. It supports multiple volume archives and damage protection. It can also create SFX-archives. There are versions which run on DOS, Windows (3.1x,95,NT), FreeBSD, BSDI.
Este programa es shareware y debe registrarlo después de 40 días de uso.



The bad guy from this sad, sad story

¿Qué diantres significa eso último, que voy a poder extraer archivos rar durante esos 40 días y luego ya no?
Bueno, pues esta es mi siguiente queja contra Ubuntu, se me está poniendo altanero con los .rar... o más bien los .rar se me están poniendo altaneros con Ubuntu.
Pero la cosa sigue, aún no ha sido suficiente para rendirme. Habrá que investigar a ver como se puede hacer funcionar el 7zip, por que si no... sin 7zip... la vida no vale la pena...

jueves, febrero 19, 2009

Why must you fail me now?

Justo ayer estaba feliz por que Ubuntu me estaba haciendo las cosas impresionantemente fáciles, me pasé la tarde viendo los último episodios de Battlestar Galactica, descargados del maravilloso sitio Series Yonkis, que por cierto, se está poniendo estupenda la serie... pero el caso es que... supongo que por esas ¿cuatro horas? -tal vez un poco más-, continuas de estar viendo los episodios en la TV, por obra y gracia de la tarjeta ATI... ¡Pues que ahora traigo un desgarriate en Ubuntu que no tengo idea como arreglar!
Cada que inicio el sistema con el televisor conectado, se arma un desmadre y termina diciéndome que hay un problema con el driver y desactivando el mismo para poder iniciar Ubuntu. Luego, tengo que iniciar el sistema con el televisor desconectado.
¿Reinstalar el driver? No estaba seguro de cómo hacer eso en Windows, aunque pude actualizarlo, en Ubuntu no tengo la menor idea, hay algunos archivos que aparecen en Synaptic al buscar ATI, pero además de reinstalarlos, no me he atrevido a nada más, y reinstalarlos no funcionó.
No tengo idea de como buscar la información de la tarjeta de video, para descargar el driver manualmente. Claro que podría hacer eso desde Windows, buscar la información, pero eso quedará para el final y es como hacer trampa. Y la ayuda de Ubuntu no me ayuda a descubrir donde diantres veo la información del hardware que tengo instalado. Eso sin contar con que no tengo idea de si descargar el driver servirá de algo, pues muy bien puede ser que necesite desinstalar el anterior primero, lo cual tampoco sé, como no sea borrando todos los archivos que lleven el acrónimo ATI en la descripción, desde Synaptic. Además de que me puede pasar como con el plug in de flash player, en el que, por tener la versión anterior instalada, se trababa la cosa y la nueva versión no quería trabajar, eso lo pude solucionar el primer día, esto es un tanto más complicado. Y es que parece que en estos casos Ubuntu no gusta de ser tan cooperador como Windows... por no decir que cada solución parece requerir la serie de órdenes incomprensibles metidas en la terminal... eso ¡cuando no han borrado el maldito foro donde parece ser que estaba la respuesta!... pero esto último no es culpa de Ubuntu... ¡pero de todas maneras!...
Esta es la primera queja que tengo contra Ubuntu, y cala más por que parece ser la respuesta exacta a la alabanza que le daba ayer, arruina una de las cosas por las que estaba contento.
En fin... que me siento... traicionado... dun dun dunnnnnnnn.

miércoles, febrero 18, 2009

So far... so good... plus PROGRESS QUEST!!!

Día... ejem... -uno pensaría que me tomaría la molestia de ver la fecha de las entradas del blog para hacer una idea de cuantos días llevo probando Ubuntu... pero no-... algo más de una semana, creo, de mi experiencia con Ubuntu. So far, so good. La verdad es sencillo acostumbrarse al Sistema Operativo, no me he visto en la necesidad de trastear mucho con la Terminal, así que supongo eso ayuda a que mi nivel de frustración, extremadamente alto de por sí, no haya aumentado.
Otras dos cosas gratas. Cuando reinstalo Windows, siempre me encuentro teniendo que descargar varios programas para el mismo tipo de archivos. Por ejemplo, para video, en Windows tengo el estupendo VLC Media Player que funciona genial para casi cualquier tipo de archivo; sin embargo cuando de trata de reproducir DVDs, tengo que recurrir al Windows Media Player, por que en VLC no suelen verse bien. Y si se trata de videos .flv, pues tengo que recurrir al FLVplayer4Free que también es un estupendo programa, y que con solo la descarga de unos pocos codecs puede reproducir videos de real player... y así librarse del condenado Real Player.
Pero la cosa es que en Ubuntu, además del primer día en que descargó los codecs, el reproductor por default Totem se ha hecho cargo de todos los archivos de video sin problema. Claro que hay algunos opciones que no tiene, por ejemplo la de VLC de acelerar la reproducción, y de hecho parece ser que al estar viendo un DVD no permite cambiar la posición del indicador de avance... pero el caso es que me tiene sorprendido que el reproductor por default del OS me haya facilitado tanto las cosas. Aun habrá que probarlo con videos de real player, a ver que acontece con ellos, y seguramente voy a terminar descargando VLC de cualquier manera, por alguna razón ese reproductor me ha hecho fiel... además de que ha sido a fuerza que me le limitado en mis arranques pseudo psicóticos de descargar todo lo que se me pone enfrente.
No sé si será que el driver para la tarjeta ATI está actualizado, o si Ubuntu 8.10 funciona mejor de lo que lo hizo el 8.04 en ese aspecto, pero no podría estar más conforme con la interacción con el televisor. Mientras en Windows tenía que estar activando el centro de control de ATI, un proceso lento, aquí parece ser que siempre está activado, el... el... el comosellame que detecta la televisión, sin por eso hacer más lento o pesado el sistema, y eso de verdad me hace feliz, por que en Windows tenía además que desactivar el monitor si quería que el video se viera óptimo en el televisor. Y encima de todo, ¡parece ser que la imágen es más nítida! Pero eso no tiene sentido dado que el driver se supone que es ideal en Windows y algo así como de segunda mano en Ubuntu... en fin, que estoy volviendo a sonar como niño descubriéndose el mimi me.
Y la cereza en el pastel, es que de no ser por Ubuntu, aunque esto sí es completamente accidental, no me habría enterado del mejor MMORPG de todos los tiempos, Progress Quest.




Es... es...es... es el MMORPG ideal... pero no puedo expresarlo en palabras, se lo tiene que jugar para sentirlo... qué puedo decir, soy un converso a Progress Quest. Por cierto, acabo de fundar -en el servidor Spoltog-, la Guild "Archaeobacterial Order of the Silverish Afternoon", o AOSA, por si alguien por allá fuera quiere unirse, estamos haciendo grandes cosas... y por "nosotros", me refiero a mí y mis amigos imaginarios.
Y pensar que esta joya de juego estaba allí simplemente en el repositorio de Ubuntu... y pensar que todos estos años ha existido y ha sido para Windows, y que apenas recientemente ha sido pasado a Linux... esto debe ser el destino.

sábado, febrero 14, 2009

Día... ehmmm... ¿tres? ¿cuatro?... lo que sea... con Ubuntu

Pues estoy en el día [insert daily countup here] de mi experimentación con Ubuntu. Me estoy sintiendo cada vez más cómo con este OS... lo cual no deja de tener implicar complicaciones a futuro. Tengo entendido, gracias a mi somero viaje por los foros, que llega a ser complicado eliminar Ubuntu, cuando se ha instalado junto a Windows, por que al parecer el primero deja una configuración que, al ser eliminado, bloquea la carga de Windows. Por otro lado, si decidiera pasarme por completo a Ubuntu... no quiero ni pensar en la de problemas transportando archivos... y están todavía las objeciones anteriores.
Anyway, me siento realizado por haber podido instalar Flock. No es que me agrade todo esto de las redes sociales, sino que por más que probé editores para el blog, ninguno me convenció... los que pude hacer funcionar... y Flock pues sí está funcionando.


http://www.nirmaltv.com/wp-content/uploads/2008/01/flock.jpg
El logo de Flock... ¿por qué? por que es un logo bonito, redondito, con colores brillantes y agradables, y en algún lado leí que esto era lo que definía al Web 2.0, y como quiero ser parte de eso... sea lo que sea... pues allí está... ¿Ya soy Bloogcebub 2.0? ¿No? ¡Me lleva!

La cosa es que no estaba en los repositorios, hubo que descargarlo, luego me enteré, con expresión desconsolada, de que la instalación no era cosa de enchílame otra, más que nada por que las instrucciones que dan en algunos foros o blogs, y aún en el mismo FAQ de Flock, o no están actualizadas, o no incluyen sutiles diferencias, o de plano soy un idiota que no supo como seguirlas. Así que casi instalé el Flock yo solito, desempaquetando el archivo, copiandolo a mano y siguiendo las pocas instrucciones que pude para crear los accesos directos... esto... ¿en Ubuntu son accesos directos? no, creo que son enlaces... lo que sea.
El problema vino cuando Flock quiso el plugin de Flash, que ya de por sí me dio problemas con Firefox. Que no lo quería instalar por sí mismo, Flock, y la instalación manual no funcionaba por que, obvio, ya estaba instalado. Así que recurrí a dar de latigazos a las tres neuronas que me han mantenido a flote estos años, y se me ocurre copiar un tal archivo de terminación .so que estaba en la carpeta de plugins de Mozilla, y que tenía nombre de flashplugin y no sé que más, a la carpeta de plugins de Flosk, y contra toda expectativa funcionó... ¡Pude hacer funcionar algo en Ubuntu! ¡Yaaaayyyyy!... pues que se me está quitando el miedo, al parecer. Igual pude hacer funcionar el enlace del menú aplicaciones para el mismo Flock... creo que ese esfuerzo terminó con una de las nauronas... será extrañada.
Ahora lo extraño, al parecer, es que Flock está instalado pero nadie dentro del OS se entera, el tal Synaptic no lo ve, menos la opción de Añadir y quitar aplicaciones... así que suponga está funcionando a la buena de Azathoth y casi casi como aplicación portátil... pero bueno, funciona... de momento... ¿qué pasará el día que haya actualizaciones mayores? No tengo la menor idea. No me quito la sensación de que estoy corriendo un OS chapucero, chapuzeado por mí mismo por no saberlo usar bien... pero echando a perder se aprende.
¿Más rápido que Windows? Pues hasta eso que hoy sí lo noté, más que nada por que al entrar a Windows éste estaba especialmente lento. ¿Más cómodo?... será la novedad del asunto. El caso es que este analfabestia se las está arreglando con Ubuntu y no hay problemas que reportar.
Lo otro que me parece incómodo de toda la situación es que ahora estoy corriendo la computadora con programas duplicados. Un Firefox en cada OS, un Thunderbird y un aMSN en cada OS... lectores para RSS en cada OS... archivos duplicados por lo anterior... como que le quita el sentido a cambiar de OS para hacer más ágil a la máquina... pero lo justifico con que de momento estoy probándolo todo.
La queja contra Flock... ¡La maldita justificación! ¿Por que tantos programas para editar texto ignoran la condenada justificación. Me gustan los textos justificados, me desagradan los textos chimuelos como este... esta bien, respira profundo... concesiones, si no quieres estar entrando a Blogger cada vez que quieras poner una nueva entrada hay cosas que sacrificar... OK. Ahora que me fijo, tampoco tiene la opción de cita... CALMA, it's all good.
Así que las cosas van bien...
Ah sí, es 14 de Febrero, el día del terror... maldita sea...

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgEgFZCRyl9HNXRHqWUHowI6ZFuAR14Vf1zZfMB_5uEKdF9MAspMbbSqofXLjmzjBPtBToKmTi_AagBt8m496a4I-CLe5lWqv39WlFoWCT58rGbxzm7X3NKIk3qDJKkbyhfFYqGXQ/
Mi escritorio de Ubuntu, featuring the lovely Marta Zawadzka...

Addendum: Esto de postear con Flock no es tan sencillo, me acabo de pasar unos buenos diez minutos preparando esa captura de pantalla de desde Blogger me habría llevado unos segundos incluir...

viernes, febrero 13, 2009

Ubuntu Pathetic Platypus

"Es mi opinión personal que los Ornitorrincos han sido cruelmente ignorados por los fabricantes de software y espero que Canonical nos tenga en cuenta cuando sea hora de nombrar el Ubuntu al que le toque la letra 'P'".

No, no es cierto, es Ubuntu 8.10 Intrepid Ibix, pero ¿a que estaría genial que sacaran una versión Pathetic Platypus? Yo lo compraría... bueno, ya sé que es gratis, pero en ese caso hasta lo compraría... a precio de Windows Vista... es que me gustan los ornitorrincos... Es más, podría ser Ubuntu Ponderous Platypus, o Ubuntu Profound Platypus, o Ubuntu Piccolo Platypus -especial para teléfonos móviles-. O ya si lo que quieren es apantallar pues Ubuntu Powerful Platypus. ¿Ubuntu Perverted Platypus..? Sí, creo que éste último también lo compraría...

De nuevo vuelvo a intentarlo...
Qué puedo decir, en cuanto se me mete una idea entre las cejas, no la puedo dejar ir así como así. Eso me viene ocurriendo con Ubuntu desde hace meses, no se me quita la idea de cambiarme a ese sistema operativo.
La última vez que lo intenté, terminé dejándolo por la paz después de que me encontrara con un par de problemas.
Esto se supone que sea el informe atolondrado de un usuario que no tiene la menor idea de lo que es Linux -hasta hace un año habría jurado que se trataba de una especie de felino-, acerca de su convivencia con Ubuntu.
Para empezar esta vez decidí no hacer el cambio completo. La vez pasada traía un virus en Windows que no me dejaba estar, uno de esos que ningún antivirus elimina y que lo obliga a uno a hacer no sé cuantos cambios, borrar archivos, correr programas, y pensé en mejor formatear el sistema, tras lo cual, puse Ubuntu y no me convenció. En parte, irónicamente, por que Windows nunca desapareció del todo, la opción seguía allí así como al parecer el OS. Lo obsesivo compulsivo me ganó y volví a formatearlo todo y reinstalé Windows.
Tras un breve periodo de: "Sí, uso Windows, pero por lo demás todo serán aplicaciones de código abierto", pasé a una etapa de: "Al carajo con eso y para que se les quite, hasta IE7 y Windows Media Player 11 voy a poner"; con la ayuda de un par de blogs que daban indicaciones acerca de como instalar esos dos programas sin pasar por la autenticación de Windows original -¡Ey, no es mi culpa, cuando compré la máquina nadie me dijo que el Windows que traía no era original, hipócritas los del negocio oficial donde me la vendieron!-. En fin, que de esa etapa de "todo open source" sólo me quedó aMSN.
La cosa es que esta vez, con el nuevo Ubuntu 8.10, Intrepid Ibex -estoy esperando ansioso al día que saquen el Ubuntu Pathetic Platypus, ese día si me cambio totalmente-, me decidí a ponerle más esfuerzo. Lo instalé al lado de Windows... y la primera de las cosas extrañas que ocurrieron es que el parecer no se instaló en el disco duro principal, donde está Windows, sino en uno de los secundarios, que ahora aparece, al verlo en Windows, mutilado y no se ve por ningún lado la partición... pero en fin, eso es lo de menos dado que Ubuntu funciona y no parece haber conflictos.
La cosa con Ubuntu es que me encanta la idea. Te descargas el CD -que curiosas son las cosas, que tengo 20 DVD's vírgenes pero me tuve que ir a comprar un CD para el Ubuntu... por favor, nadie me informe que lo mismo podía haber quemado la imagen en un DVD, me moriría de vergüenza-, lo instalas mucho más fácilmente que como se instala Windows, y en cuestión de... una hora más o menos estás listo para... comenzar la actualizaciones... está bien, está bien, no hay problema, tras la instalación el programa está listo para usarse, pero dado que allí estaba la opción para actualizarlo, pues a ello, me dio tiempo de irme a cortar el pelo. Ah, sí, de las cosas que me encantan de Ubuntu es que hace todo por tí cuando se trata de comenzar a usarlo, y si eres un usuario primerizo, pues yo diría que Ubuntu es ideal. El OS busca las actualizaciones, las descarga y las instala, todo sin el menor problema. Windows hace algo similar, pero te regaña y se enfurruña por cuestiones de originalidad, y terminas teniendo que apagar la opción que te avisa si hay actualizaciones... aunque a estas alturas, con Vista, y dado que yo sigo con XP, pues la verdad no sé ya si esto sigue siendo un problema... anyway.
Ubuntu viene cargadito con los programas que puedas querer usar, Open Office para trabajos de oficina -el OO lo probé un rato en Windows, pero no me gustó que había un par de conflictos a la hora de ver los PPS que te mandan los amigos por correo... sí, ya lo sé, eso es casi una cualidad a favor de Open Office... pero soy obsesivo y terminé volviendo a Microsoft Office-, trae el Firefox como navegador, lo cual está perfecto, trae un programa para el correo, otro para mensajería, Totem para las películas... en fin, que trae todo lo necesario y por eso me parece ideal para un usuario novato de PC. Bueno, pero si hasta a la hora de reproducir archivos de video que no reconoce, como .flv, se dio a la tarea a buscar los códecs necesarios cuando en Windows uno tiene que pasarse su buena media hora consultado foros para encontrar el programa con el que ver el bendito video... peeeeeeeero, la cosa cambia cuando uno es metiche sin ser habilidoso. O sea, que según entiendo, y siendo esto Linux, es también ideal para los usuarios experimentados que saben usar la máquina por línea de comando y ese tipo de cosas; aunque me imagino que los verdaderamente hábiles no se rebajan ni a Ubuntu y se arman su propio... ¿como le llaman, distro? de Linux. Pero cuando se es un usuario curioso, con ganas de sentir que tienes control sobre la máquina -aunque sea sólo una ilusión- pues Windows es lo que mejor va, por que a la hora de meterse a juguetear con los archivos, Ubuntu, siendo Linux, no se anda con jueguitos. Donde Windows nomás te dice: "Sería inteligente que no borraras ese archivo", Ubuntu simplemente no te deja a menos que sepas lo que estás haciendo y por lo tanto cómo hacerlo. Esto viene a colación por el simple hecho de querer ponerle un nuevo skin a aMSN, ¡que no me dejaba el Ubuntu este, habrase visto! Pero ya, inconcebiblemente la respuesta estaba en Yahoo Answers -me muero de vergüenza por ello-, y se pudo. Pero el caso es que están todas esas restricciones de Ubuntu que si uno es, como ya dije, más metiche que habilidoso, lo dejan sintiéndose bastante inepto y desesperado.
Tengo dos días probando el Ubuntu, y sólo me he escapado a Windows una vez. La cosa parece marchar bien. Visualmente es muy agradable, aunque me atrevería a decir que es lo opuesto a las nuevas versiones de Windows, donde éstas se ven, digamos que etéreas, Ubuntu se ve sólido, agradable de una forma opuesta, digamos. También agradan las muchas formas que tiene de cambiar el aspecto de la interfaz, cosa que había extrañado de Windows 98 en el XP, pero en Ubuntu son aún más y he perdido mis buenas horas acomodando y cambiando colores a ver qué me gusta más. Las barras de tareas absolutamente manipulables me tienen fascinado.
Un problema, que enfrenté desde Windows pero de alguna manera había olvidado y ahora me pica en un costado con Ubuntu, es la desinstalación de los programas que vienen con el paquete. Por ejemplo en Windows me habría encantado desinstalar MSN y Outlook, en lugar de sólo eliminar los íconos, hacer como que no existían, y usar mis propios programas. Ahora con Ubuntu, como estoy muy acostumbrado a Thunderbird y a aMSN, pues ignoro Evolution y Pidgin, pero no los puedo quitar por que al parecer están muy enredados con otras aplicaciones. Sí, sé que se supone que con el gestor de paquetes Synaptic es que se eliminan los programas que no se puede quitar con Añadir y Quitar aplicaciones, pero dado que parecen ser parte importante del sistema y como no tengo idea de cómo interpretar los árboles esos de relaciones, pues no me atrevo a quitarlo de momento... si es que es posible.
La instalación de programas es una de las cosas que me siguen dando descalabros con Ubuntu. Con Windows es facilísimo descargar un .exe o un .zip e instalar un programa. Con Ubuntu, hasta mi experiencia actual, lo ideal es no arriesgarse descargando los programas a través del navegador y mejor irse a los repositorios donde como quien dice automáticamente Ubuntu los descarga e instala. Al menos a eso me he resignado de momento, no sea que de repente me pase como la última vez que traté de instalar programas y después de supuestamente instalados no tenía la menor idea de a dónde habían ido a parar. Pero tampoco es para tanto pues en los repositorios hay una amplia variedad de programas de donde elegir para las necesidades que se tenga que satisfacer... que frase más rara acabo de escribir.
Algo que ya antes me había gustado mucho es la descarga automática de drivers, y lo divertido que es, al menos a mi ver, el que Ubuntu advierta con tanta seriedad que tal driver es de software cerrado y que deba uno poner sus claves para poderlos instalar... de nuevo nada de driver para mi tarjeta de captura de video, pero dado que todavía tengo allí a Windows, pues viene a ser problema menor.
Y aquí viene la cuestión de por qué no hacer el cambio completo. Está el driver de esa tarjeta que al parecer Ubuntu ni siquiera sabe que existe, y que para usarla necesito volver al viejo Windows. Pero lo principal son mis e-books.
Recientemente cayó en mis manos el penúltimo modelo de Sony Reader, el 505, y estoy de nuevo en plena fiebre de descarga de e-books. Para empezar, la biblioteca de Sony no trabaja en Ubuntu, no sé si será posible hacerla trabajar en Wine, pero con los quebraderos de cabeza que me ha dado antes la e-Book Library, mejor no le muevo. Está Calibre, que también hace las veces de biblioteca y está diseñado para cargar los libros al Reader, además de traer funciones que el programa de Sony no trae, que tiene su versión para Linux. Peeeeero, al parecer los libros cargados con Calibre el Reader -aún cuando sean .lrf-, los formatea, y eso de ver al Reader con la pantallita gris y el "formatting...", abajo, me da calosfríos, pues fue durante ese proceso que Caracortada se me volvió Caracortada. En cambio al cargar los libros con el software de Sony, el Reader los abre tal cual. Por otro lado mi propia biblioteca he sido incapaz de cargarla a Calibre, será por que todos los libros en ella los tengo en .rtf, que es el formato "genérico" que el Reader mejor trabaja. Pero la cosa quedó perfecta dado que en Todo Ebooks, una página que recién descubrí hace un par de semanas y que me tiene babeando, ofrecen una enorme biblioteca ya preparada para cargarla al Calibre. Y mi propia biblioteca la puedo tener por separa en el e-Book Library de Sony. Así que éste último programa es mi segunda razón para no abandonar Windows. Pero la mayor de todas las razones es... Book Designer.
Ahhhh, Book Designer, tengo que dedicarle una entrada aparte. Es el programa al que le pregunté, en cuanto empecé a usarlo: "¿Dónde has estado toda mi vida?". Esa facilidad para convertir casi cualquier formato a .lrf -el nativo del Sony Reader-, esa facilidad para editar los libros... esa posibilidad de mantenerme diez horas consecutivas pegado a la compu editando mis libros... Book Designer es maravilloso... y sólo está en Windows, y hasta donde sé, aun con Wine necesita que uno tenga Word para funcionar bien, y aun así al parecer no funciona al 100%. ¿Y por qué diantres iba a querer yo una joya como Book Designer funcionando a menos del 100%?
Y las demás razones son Los Sims 2 y Spore, y en menor grado Perfect World.
Ahora surge la ironía. El principal problema con Windows es la tendencia a volverse lento, que se supone no pasa con Ubuntu -digo se supone por que con los dos días que tengo de usarlo aún no sé si será cierto-, esa tendencia windowsiana a enredar programas y subrutinas que terminan dándole a uno la idea de que tiene un laberinto escheriano por Sistema Operativo, y el hecho de que todo esto va en detrimento de programas pesados, tales como los juegos... peeeeeero, esos jugos sólo funcionan en Windows. Así que instalo Ubuntu como alternativa al enredado y lento Windows, pero para los programas que quiero correr en un sistema más rápido, tengo que volver a Windows... qué puedo decir, mi vida es una ironía tras otra, lo cual es irónico por que... en realidad no, pero sonaba suave decirlo así.
Y al final está el problema que la primera vez me hizo borrar Ubuntu.
Yo estaba acostumbrado con Windows 98 a que de vez en vez se congelara y tuviera que resetear la máquina, nada más usual. Eso lo olvidé con XP, el cual hasta el momento nunca se ha congelado al punto de tener que empujar el aborrecido botoncito de restart. Pero Ubuntu, que yo esperaba fuera mucho más estable -se supone que sí es, pero yo, como atolondrado linuxanalfabeto no sé por qué es más estable-, resulta que en estos dos días, ¡dos veces se me ha congelado sin razón aparente! No era lo que me esperaba de Ubuntu. Bueno, creí que por ser una nueva versión, diferente del 8.04 que probé la vez pasada, eso de congelarse no iba a ocurrir, pero lo ha hecho. Puede ser que algo esté yo haciendo mal, pero no he hecho nada que no hubiera hecho en Windows XP, y éste último sigue con su récord de nunca haberse congelado.
En fin, que veremos que pasa. De momento aguantaré vara... Ubuntu me gusta, en el peor de los casos es un cambio agradable a la rutina de Windows, pero me temo que si esto del sistema congelándose continúa y tengo que quitarlo... me voy a echar un alacrán encima por que seguramente voy a terminar teniendo que formatearlo todo... la pista me la da el hecho de que la partición donde está Ubuntu no sea visible desde Windows.

Disclaimer: Si usted es un usuario experimentado y la mayor parte de los anteriormente escrito le provocó risa loca... esa era la idea... ejem... sí... eso mismo... era mi plan desde un principio... ajá... ejem... (la verdad no, pero ¿que me queda decir? "Así me bajo yo").
Disclaimer Segunda Parte: La Ausencia de los Links: No he puesto enlaces a páginas o programas que he mencionado por que me dio mucha güeva, la verdad, pero en entradas posteriores incluiré enlaces a páginas relacionadas con el apasionante mundo de los e-Books. Y el link para descargarse Ubuntu... pues ese cualquiera se lo encuentra.

Y para terminar, el bonito logotipo de Ubuntu.