Mostrando las entradas con la etiqueta Sony Reader. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Sony Reader. Mostrar todas las entradas

jueves, junio 24, 2010

¿He mencionado recientemente que aborrezco los PDF?

Según entiendo, la idea detrás de los PDF es tener documentos que se vean como se verían impresos, eso puede ser genial para e-books, tienes un documentos con un agradable formato (a veces), y tienes la ilusión de que estás viendo algo impreso. Si estás haciendo el documento, puedes esmerarte en hacerlo lucir bien con la confianza de que quien lo lea no lo va a  ver alterado por que su lector reorganice el documento, como suele pasar con los .doc, además de que puedes darle protecciones para que quienes lo lean no lo puedan alterar… ¡Y eso es lo que absolutamente aborrezco!

Vamos a ver, si estamos hablando de e-books, siendo sinceros, la mayoría se trata de libros pirateados, con los poquísimos libros sin copyright que existen por allí, pero en su mayoría en el mundo de habla inglesa, que es también donde consigues los libros electrónicos legales. He tratado de comprar e-books para mi Sony Reader, y es simplemente imposible por que según Sony, solamente EU y Canadá existen.

Luego, quienes ponen a disposición de otras personas libros electrónicos piratas, no tendrían por que ellos mismos limitar de nuevo el libro con un formato como PDF. ¡En especial no hacer PDFs con letras minúsculas en páginas enormes! Me parece lógico además por que requiere más trabajo diseñar el PDF… bueno, tal vez no mucho mpas esfuerzo, a fin de cuentas muchos editores de texto modernos pueden tomar el diseño que se ha hecho del documento y crear un PDF… pero sí es un paso más, aunque sea pequeño. Y lo que resulta cuando se consiguen los libros en PDF ¡es que es jodidamente imposible modificarlos para adecuarlos a los gustos del lector! Y en especial es imposible adaptarlos para tener una mejor resolución en un lector de libros electrónicos.

Lo cierto es que no sé que tan avanzados estén en este caso los lectores de e-books  más modernos, igual y los últimos Sony Readers, y los Nooks y los Kindles pueden hacer un mej0r trabajo de redimensionar un PDF, pero conociendo el formato, dudo que sea algo demasiado satisfactorio y rompimiento de líneas donde no deben ir. Y es que una de las cosas que más aborrezco para leer es un texto que no esté justificado, no entiendo por qué existe la opción de texto no justificado ahora que dichos textos son creados por computadora. Entiendo que en el pasado era necesario sacrificar el justificado por que no era posible calcular perfectamente donde iba a caer la última letra dentro del marco de un documento, pero eso no es problema hoy en día… ¡pero sigue existiendo!

Puede ser que sea solo yo quien tenga ese problema, igual y existen personas que hasta les gusta leer textos no justificados, puede ser mi obsesión con la simetría o algo por el estilo. Puede ser también que el problema lo tenga por que me quedé en un Sony Reader 505 , y estos simplemente no pueden ajustar un PDF sin mandar al demonio los quiebres de línea, a menos, claro, que el PDF esté hecho específicamente para el tamaño del lector, como los gloriosos libros de Feed Books.

Pero el caso es que los libros que se consigue uno de internet, que se descarga ilegalmente, ahora resulta que a todo mundo le está dando por ponerlos sólo en PDF, y en PDFs diseñados para un tamaño de página A4, o como se llame lo que yo conozco como tamaño “carta”. Puede ser por que aún no son tan populares por estos lares los lectores de libros electrónicos, pero, de verdad ¿le costaría mucho a la gente no proporcionar los libros en PDF? Digo, yo prefiero aún los txt, los html, si no se quiere comprometer con formatos más limitados, y aún allí está el buen y viejo rtf, formatos que uno puede tranquilamente coger y alterar de manera que la lectura sea más cómoda.

Es lo que yo hago, o he hecho, las pocas ocasiones en que he puesto a disposición de camaradas bibliófilos un libro, ponerlo en html y rtf, nada más sencillo, y son archivos hasta más ligeros que un PDF.

Y todo esto por que me han dado ganas, como me ocurre periódicamente desde hace algunos años, de releer Cien Años de Soledad, libro que tengo en versión de celulosa, pero que se me antojó conseguir en versión electrónica, y fue de pasarme tres horas buscando un archivos que no fuera el consabido PDF, y ello lo que me hizo rabiar.

Lo bueno de todo fue que por fin probé de nuevo Book Designer en este Windows 7, y tras varios intentos conseguí hacer que funcionara. Aún no es capaz de aceptar las imágenes, supongo que tiene que ver con las autorizaciones y cosas de esas. Pero fue al final grandioso escuchar de nuevo ese sonido bizarro de disparo a bocajarro que usa Book Designer para avizar que está listo el libro, y aún mejor el tener de nuevo el formato de los lrf del BD en el Reader, para variarle a los libros hechos con Calibre que estaba leyendo hasta ahora. Y es que será muy buena herramienta Calibre, pero su formato para Reader simplemente no acaba de gustarme.

Pero sí, el caso es que aborrezco los limitantes, monolíticos, insufribles PDF, y no puedo esperar a que a la gente se le pase la obsesión por ese formato. Digo, lo entiendo si se trata de libros que está distribuyendo con licencia GNU el autor, y lo que quiere es que la gente no se ponga a alterar el libro y repartirlo de nuevo cambiado. Pero si se trata de libros que están dando la vuelta por la comunidad de nosotros los bibliófilos empobrecidos y/o alejados de librearías que vendan otra cosa que libros de autoayuda y magia blanca, pues no tiene caso usar formatos limitantes.

lunes, octubre 19, 2009

Recontradiantres...

Hay una cosa que tengo que decir, todo esto del Windows XP 64 me está pareciendo cada vez más una verdadera molestia. Por alguna razón me da la impresión de que fuera algo así como tomar Windows 95 y ponerle un emulador para que se comporte como XP... o sea un desastre.
Y es que parece que el problema no es tanto el sistema en sí, sino que da la impresión de que los programadores simplemente se preguntan por qué diablos programar para un XP de 64 bits cuando ya está en Vista y a punto de salir el 7, y para esos sí se hacen cosas para sus versiones de 64 bits, al menos hasta donde sé para Vista.
Primero la cosa no parecía tan mala, como no fuera el hecho de que la máquina me llegó amablemente configurada con Alto Contraste para personas con problemas de la vista. ¿En qué momento les habré dicho que tengo ese problema de la vista? Lo curioso es que no lo tengo. Así que por un día entero me la pasé buscando la manera de que las páginas web se vieran como es debido, hasta que resultó que la solución no eran todos los nuevos drivers que tuve que instalar, sino las condenadas Opciones de Accesibilidad.
Luego me pasé otra buena parte tratando de hacer funcionar Spore que se empeñaba en reclamar un dll que no encontraba, dos reinstalaciones bizarras (bizarras por que aún no estoy seguro por qué eran necesarias), después, por fin pude iniciar Spore. Oh, la verdad es que es una maravilla ver Spore como se supone que debería ser visto pero... bueno, no ha parado de darme errores y decirme que debe cerrarse siempre que me he pasado digamos una media hora sin guardar, y en un juego como ese, eso es verdaderamente molesto.
Claro, en la máquina viejita también me llegaba a dar ese error, pero era algo de esperar, yo creía que en este sistema no. Y luego para empeorar las cosas, después del último error, ahora resulta que no puedo iniciar sesión. Seguro que se quedó iniciada la sesión después de fallo o algo por el estilo.
Luego esta el Sony Reader, resulta que Sony Library (e insisto que Calibre, el cual tiene sis propios problemas con los mentados 64 bits, no me convence aún), como decía, resulta que Sony Library no funciona en XP 64. Oh, funciona bien en Vista 64, pero no en XP... ¡¿Por que diantres ignorar toda una edición de un OS?! ¿Será que esa edición no tiene caso ni razón de existir?
El caso es que, considerando que el adaptador de red inalámbrico tampoco funciona en XP 64 y tuve que mover ruteador y todos cables que ello implica, estoy "así" de dar al carajo con toto y ponerle a la máquina XP de 32 bits. Se supone que es un desperdicio, que sólo reconocerá algo así como 3.5 gigas de las 4 de la RAM y cosas por el estilo. Pero la funcionalidad... digo, esto es peor que los problemas de compatibilidad de Ubuntu, en especial por que es Windows, se supone que la única razón por la que mantengo Windows es Sony Librabry (y Book Designer, que ni siquiera quiero pensar qué problemas tendrá), y los juegos que no se juegan ideal en Ubuntu.
El caso es que todo esto del XP 64 ha sido una descepción y lo peor es que ni siquiera una que me buscara yo mismo, por que nunca pedí que me mandaran la condenada máquina con esa edición de Windows.
Sí, estoy casi decidido a hacer el cambio, el CD de Windows XP de 32 está allí, burlándose de mi... igual y después puedo intentarlo con 7.

lunes, septiembre 07, 2009

Ya está aquí.


Y va de nuevo.
Ahora comprendo tantas cosas que sospechaba en un principio pero que no quería creer...
Fue misterioso cuando aquel PRS-505, que ahora por fin decido que se llamaba, durante su corta vida, Argēentos, salió de su caja sin bolsita de plástico, a diferencia del Patriarca Caracortada (sí ahora se ha ganado el título de Patriarca). Fue aún más misterioso cuando al encenderlo me percaté de que venía sin libro alguno, mientras que Caracortada traía 1984. Lo que no fue misterioso, pero que no quise comprender, fue la etiqueta de Restock Fee o algo por el estilo que llevaba en lugar del ovalo transparente que sellaba la caja de Caracortada. Argēentos había sido una devolución, ahora eso es evidente, y algo debió haber mal con él para que fallara de aquella manera tan repentina como desastrosa.
Ahora lo comprendo por que cuando ha llegado, el día de hoy, el nuevo, venía sellado con su ovalito transparente. Venía dentro de su bolsita plástica y traía cinco extractos de libros, un par de canciones y tres fotos de muestra. Y es que era de esperarse que trajera muestras, así lo hace Sony. Ahora comprendo cuál fue el problema desde el principio con Argēentos.
Ahora que ha arribado mi nuevo PRS-505.
Si hasta trae nuevo firmware el condenado.
Así que es tiempo de presentarlo en sociedad.

Argēentos II

Argēentos II looking all retroishly sci-fi-yi

¿Y ya que hice el gasto de volver a comprar un 505, por qué no ir a por todo y conseguir un 700? Uno, por que no estoy hecho de dinero, y dos, por que la verdad no tengo la menor necesidad de la pantalla táctil y la capacidad de tomar notas. Yo siempre he sido un lector pasivo, desde el punto de vista de que no acostumbro estar escribiendo cosas sobre lo que leo. Y la pantalla táctil en sí... la verdad me da mala espina, se me hace que va a fallar más pronto. Por otro lado. Argēentos II incluía cubierta adicional con luz, que era la única característica que me atraía del PRS-700.
Pero no me he dado por vencido con el Argēentos original, algún día será reparado y veremos que se puede hacer con él.
Ahora a leer se ha dicho.
Y Caracortada se ha retirado a un confortable envoltorio de suave fieltro verde chingamelavista en un cajón junto a mi cama, el Patriarca se merece una jubilación honrosa...

miércoles, julio 15, 2009

Once more, with even more feeling

Pues ya hace casi hace cinco meses desde la última vez que me puse a escribir una entrada que no sea sólo un video enviado lánguidamente desde YouTube.
Fueron unos 5 meses más bien malos.
Para empezar, en mitad de la emoción de niño con juguete nuevo que me proporcionó Ubuntu, un día aciago ocurrió algo extraño. Sin saber yo ni por qué, ni cómo, ni que onda, estando en Windows, un extraño y repentino mensaje de Comodo balbucea algo acerca de una nueva red doméstica detectada. Yo, como buen ignaro, me asusto y lo primero que pienso: "¡Alguien se está queriendo meter mi máquina!" "OMG" "HELP!" Y después de correr como gallina decapitada por toda la casa, gritando presa del pánico, se me ocurrió venir y darle "no" o "cancelar" o algo así al mensaje. "¡Ja, tengan eso piratas informáticos del barrio!" Un barrio en el que por cierto es extraño ver a alguien menor de veinte años por la calle... nevermind... el caso es que después de eso... adiós ethernet. Fue imposible hacer reaccionar la conexión ethernet del ruteador y me quedé con cara de niño al que se le acaba de caer la nieve a la banqueta. Por fin, tras devanarme los sesos -los pocos que me quedan-, se me ocurre conectar la computadora al ruteador con el USB. Y funcionó... en Windows...
No podría haber sido peor mi coraje... bueno, si podría, y pudo, más tarde... al enterarme de que al parecer es prácticamente imposible conectar un ruteador 2Wire, por medio del USB, a una máquina usando Ubuntu, pues no hay drivers ni la menor posibilidad de pedirle auxilio a Telmex -"¿Ubunqué... queseso?"-. Así que tras un par de días tratando, haciéndole como que sabía qué hacer, hice lo que me sale mejor y me di por vencido, regresando triste y derrotado a Windows. Refugiándome en Spore y en Sims 2, que fue la alegría menor de estos meses al "redescubrirlo" gracias a los mods -también se llaman mods, ¿verdad?-, de un tal Warlokk -reverencia-.
Y así pasaron los meses, con mi conexión por USB, lenta como... como... como algo muy lento pero que no es tan lento como una dial up, y yo teniendo que estar pendiente cada vez que encendía la máquina para decirle que no, gracias, que Ubuntu no.
Pero eso no fue lo peor. De hecho, en comparación, nada de eso fue realmente malo en estos meses de depresiva ausencia.
Lo peor fue lo que le pasó al hermano menor de Caracortada. Lo había recibido en diciembre -no como regalo, nadie me regala esas cosas-, en su empaque carente de cargador -lo bueno es que el cargador de Caracortada es el mismo que usaba su hermano menor-. Plateado, moderno, como dicen al otro lado de la barda "sleek", una cosa preciosa. Un Sony Reader 505. Una chulada. Pantalla más limpia, controles mejor colocados, acceso directo al almacenaje interno sin necesidad absoluta de usar el software de Sony. "Pastas" de imitación de piel color canela... crema... café con crema con una pizca de canela... Estaba yo enamorado. Curiosamente no tanto como la primera vez que vi a Caracortada, pero es que no hay como la primera vez; pero como sea, Caracortada estaba destinado a la jubilación, mientras yo bautizaba a su hermano menor, mi Thaumy Dis-Reader... ah, por que descubrí como flashearlo y cambiar los gráficos y hasta el nombre.
Me pasé más tiempo experimentando con Book Designer, para convertir mi biblioteca de RTF a LRF, el formato nativo del Reader, días enteros formateando libros que leyendo, por que además no quería maltratar al 505, lo trataba con guantes de seda.
Claro, en nota relacionada, cuando mandé por el 505, me entero de que ya había Reader 700, con luz integrada y toda la cosa... pero bueno...
El caso es que la amargura fue total aquel día que, como si nada, conecto el 505 a la máquina para cargarle un nuevo libro... y le da un derrame cerebral.
Así como a Caracortada, al poco tiempo de tenerlo le apareció esa línea de pixeles muertos -que afortunadamente no imposibilita la lectura y simplemente da a las "hojas" la apariencia de haber estado dobladas por la mitad mucho tiepo-, al 505 de pronto se le descombobuló el triquismaques. Este no se conformó con una línea de pixeles muertos, supongo que decidió que también en eso tenía que superar a Caracortada, y la pantalla se le hizo pedazos... virtualemente. Sin que el cristal sufriera daño alguno, sin ni siquiera un leve golpe en su carcasa -el pobre de Caracortada ha soportado ya dos caídas-, la pantalla del 505 se volvió una muy buena imitación de Dos Caras, el de Dark Knight para acabar de empeorarla. La mitad de la pantalla continuó más o menos normal, la otra mitad se plagó de líneas verticales y horizontales vacías... y de otras permanentemente negras, pero lo más desastrozo del caso fue el trozo de lo que sólo puedo comparar con tejido cicatricial que apareció en el cuadrante inferior derecho. En resumen, un desastre, un desastre irrecuperable... más aún cuando por ser una importación "bajo asiento", no hay manera fácil de enviar de regreso a Sony para que me lo arreglen por lo mismo que pagué por él.
Tan joven, el 505, ni siquiera había tenido tiempo de leer cuatro libros en él, y se fue.
La rabia sólo se puede describir en términos del conocido meme "FFFFFFFFFFFUUUUUUUUUUUUU!!!!!!!"
En fin, que de eso hace ya un par de meses, y el 505 está enterrado en un cajón, y quien sigue dando la cara todos los días es el bueno de Caracortada.
En cuanto a la conexión de internet... pues resultó que apenas hoy, cinco meses después, se me vino a ocurrir actualizar el driver ethernet. Lo que tampoco fue fácil, por que no había dónde descargar el condenado driver, todas las páginas daban al mismo sitio de la compañía manufacturadora en la que no hay manera de descargar drivers. Una oscura descarga, por medio del foro de UptoDown, de Rapidshare, fue la respuesta... y de pronto la conexión ethernet funcionaba como si nada.
Y yo dándome cabezasos contra la pared por que nunca se me había ocurrido actualizar el driver... y sigo sin comprender por qué fue esa la solución al problema que, al parecer, en realidad nunca existió por que Windows me decía siempre que el puerto estaba en perfectas condiciones... en fin, que por fin me puse a usar Ubuntu de nuevo, ahora que ya hay una nueva versión... y estoy dudando si actualizarlo, dado que no tengo idea si el driver para la tarjeta gráfica, aquel que tanta lata dio la primera vez, exista para el 9.04.
Y todo esto me llevó e tener ganas de poner una nueva entrada en este blog olvidado de la mano de yo.
Otras cosas han pasado. Por fin, gracias a Darkville, vi la película Cthulhu... y es peor aún de lo que me había imaginado que iba a ser cuando me enteré que la estaban haciendo. En estos meses, House me hizo tirar puñetazos al aire cuando me enteré de que siempre no hubo de limón y todo fue una alucinación. Smalville, que me atrajo con engaños y promezas de Doomsday, me desilusionó e hizo rabiar cuando no cumplió con lo prometido. Y estoy tan desilusionado con X-Men Origins: Wolverine, como todo el mundo.
No me morí de la grié aviar, habrá que esperar al verano.

sábado, octubre 06, 2007

Libros, libros, libros... e-libros

Desde que me hice con mi Caracortada, me encontré con un problema, la mayoría de los libros que descargaba del Ares venían en PDF, un formato estupendo, si uno no está usando un lector como el Sony Reader, pues al pasar los libros, aun cuando los muestra sin problemas, aparecen como lejanas páginas con letritas (de hecho legibles, lo cual es un cumplido para los señores de Sony), que cansan montones la vista a la hora de leer. Con un par de programas, como el OmniFormat es posible convertir esos PDF en TXT que luego puede uno alterar para que sean más fáciles de leer en el Sony Reader; lo intenté con varios programas, pero el OmniFormat fue el que mejor me resultó, más atención, si se van a descargar ese programa, deben saber que en su versión freeware emplea anuncios, nada grave, sólo una ventanita del navegador mostrando el anuncio, pero también hay que saber que se tendrán que descargar otro programa antes para que el OmniFormat funcione, no es extremadamente intuitivo, tampoco.
Luego el problema es que los TXT que salen de la conversión conservan los saltos de línea que traía el documento PDF original, o sea que cada final de renglón es un punto y aparte, por lo que simplemente no se puede conseguir una alineación justificada, y a la hora de hacer los cambios para adaptar el texto al Reader (como poner una letra más grande), las líneas pueden quedar rotas y algo incómodas, si uno está acostumbrado a la estética de los libros de verdad. También se puede jugar con algunos programas, que detecten la continuidad de las líneas, pero al final, para mi, fue mejor el OmniFormat y conformarme con algunas líneas cortadas abruptamente. Lo que se puede hacer en este caso, es crear una plantilla en Word con hojas de 10.5 x 14.8 cms, para allí acomodar el texto y darse una muy buena idea de cómo aparecerá en el Reader, así se puede jugar con la letra y el tamaño hasta que quede lo más estético posible. Otra recomendación, ya que estamos en eso, es guardar los archivos en RTF, que parece ser el formato con el que el Sony Reader está más a gusto, los DOC tiene que convertirlos y le toma un ratillo hacerlo.
Pero el caso de esta entrada era comentar que, si están como yo buscando libros para el Sony Reader, y si los están buscando de ciencia ficción, como yo, pues que recomiendo enormemente dos listas de correo fenomenales, Biblioteca de la Ciencia Ficción que es una lista de Yahoo Argentina, y La Bichoteca de Ciencia Ficción de Yahoo México, con montones de libros y, para mi feliz, feliz, alegre, alegre sorpresa, la mayoría vienen en doc, rtf o html, así que es sencillísimo adaptarlos al Caracortada. Estoy medio rabiando, pues me había descargado del Ares algunos, en PDF, que me pasé algunas noches reformateando, sólo para encontrármelos en esas listas ya listos (válgame la redundancia). Pero bueno, todo es cosa de prueba y error. Por supuesto, si se suscriben a esas listas, lo de menos es compartir un poco de la colección privada que tengan (yo no lo he hecho, por que no tengo nada que ellos no tengan ya ;) ).
Por otro lado, para los amantes de Lovecraft, en el inglés original, recomiendo mucho FeedBooks con montones de e-books para descargar, y ya listos para varios formatos, entre ellos el del Sony Reader, unos lindos archivitos para descargar y cargar al lector directamente, con letras grandes y amigables con la retina. Los de Lovecraft, están AQUI y si no es la colección completa, está muy cerca de serlo.
En fin, que Baalcebub está en plena orgía literaria y sigue feliz con su Caracortada.
Baalcebub se va a seguir viviendo vicariamente a través de la buena tripulación del Leonora Christine.

miércoles, octubre 03, 2007

El retorno de Caracortada

Así es, por fin volvió, mi queridísimo Caracortada, mi Sony Reader con su línea vertical que le atraviesa la pantalla, ¿y saben qué? pues que me vale. No se pudo cambiarlo en la tienda, y en Sony pues el trámite es largo, y yo lo que quería era a Caracortada de regreso, y aquí está, repleto de libros por leer, y soy feliz... ¿mencioné que amo mi Sony Reader?


Simulación hecha con paint de cómo luce mi Caracortada, nótese la línea blanca vertical.

jueves, septiembre 06, 2007

¿Acaso fue un breve sueño?


Tuve un Sony Reader...

Así es, después de meses de anhelar uno de estos aparatitos, después de semanas de esperar que ese sueño se hiciera realidad, por fin lo tuve, entre mis regordetas manecitas, un Sony Reader, lo atiborré con 84 libros, todos ellos títulos de ciencia ficción que nunca he podido conseguir en las librerías de estas tierras, tan lejanas de la mano de Asimov, y tan cercanas a las sucias garras de Carlos Cuauhtémoc Sánchez. Alcancé a leer, por fin, The Forever War, de Joe Haldeman.

El Sony Reader, al menos para mí, es una belleza, pantallita en blanco (más bien crema) y negro (más bien gris) que está, para lo que te truje chencha, leer y leer exclusivamente, le caben montones de libros, sin contar la memoria extraíble opcional (yo le puse 84, y le quedaban 60 megas libres de sus noventa disponibles).

Luego mi mala suerte alzó su fue cabeza.

Resulta que a estos aparatitos, nada puede ser tan bello, les suele salir un error, que es que a los pocos días de comprados (un síntoma temprano, vamos), les sale una línea vertical en la pantalla, una hilera de pixels (¿son pixels los de la e-ink esa, o son acaso diminutos demonios sosteniendo una microscópica cartulina con una cara blanca y una negra?) muertos, sin posibilidad de recuperación, esto lo supe tras una breve ojeada a los foros de la red. La cosa no era taaaaan mala, no impedía la lectura, pero, bueno, cuando tiene lo soñado, quieres que sea lo mejor posible, además, ¿que tal si con el paso del tiempo le daban mas e-infartos? así que lo regresé.

Y el problema es que la cosa no es tan fácil, lo conseguí mediante el familiar de una amistad que vive a ratos en EU y a ratitos aquí en México, así que ya se imaginarán, la cosa no va a ser sencilla, o al menos no va a ser rápida. Por lo pronto, a esperar otras cuantas semanas, para saber si me será cambiado el artefacto, o me quedaré con mi defectuoso reader. El caso es que fue un breve periodo de tres días los que lo tuve, y ahora a esperar de nuevo.

¿Será acaso que todo fue un sueño, será que soy un hombre que soñó que tenía un Sony Reader, o soy un hombre que tiene un Sony Reader y está teniendo la pesadilla de que ya no lo tiene?

Y es que insisto, la cosa era preciosa, sobre todo para un lector empedernido como yo, que cuando se trata de buena ciencia ficción, llegó a los terrenos de la adicción. Y no me malentiendan, me encantan los libros, físicos, con sus hojas, con su peso, con su olor (puedo distinguir entre editoriales sólo por el olor del pegamento), y amo bucear en las librerías de viejo para descubrir esas joyitas que el establishment intelectual pueblerino de este país desprecia y las editoriales dejan de publicar; pero hombre, que así no se puede vivir, que uno necesita más y el medio no se lo da, por eso amo el Sony Reader, y el Ares, (antes E-Mule),y con perdón de los dioses literarios de mi panteón, las copias electrónicas de esos libros que no hay otra manera de conseguir.

Que tampoco es perfecto el Sony Reader, vamos, con los PDF, a menos que sean hechos específicamente para él, nomás no funciona bien, que lo suyo son los rtf, pero por esas nimiedades no se va uno a detener y software hay mucho en la red. también hay que experimentarle con los tamaños de letra y cosillas relacionadas, para descubrir que es lo que se lee mejor, pero son defectos que se vuelven retos.

En fin, por lo pronto, mientras espero el veredicto del Cosmos y del Caos, tengo mi trilogía de Drizzt Do'Urden que interrumpí cuando recibí el Reader.

Ah pero ya verán, nomás lo tenga de vuelta, ya sea uno nuevo o mi viejo caracortada, van a ser semanas sin dormir y la bibliografía entera de las joyas de la ciencia ficción atiborrándome los sesos, faltaba más, faltaba menos.